S.O.S. Presidente

Óscar Ricardo Colorado

 

Nunca antes la izquierda criminal en cabeza de un terrorista indultado capaz de defecar encima de sus víctimas, ha estado tan cerca de conseguir su objetivo: La toma del poder, auspiciado por políticos hoy en la oposición, guerrillas con representación en el senado y una billetera inagotable, producto del narcotráfico, quienes se alimentan de tragedias como la de Juliana, para poder regurgitar su odio hacia la institucionalidad, razón de peso para que los colombianos de bien le hagamos un llamado de auxilio al Señor Presidente, con el objetivo que fije posiciones claras y trasmita en compañía de los responsables, comunicados verídicos, oportunos y contundentes, asumiendo las responsabilidades del caso y ordenando investigaciones ágiles y justas, acabando de una vez por todas con especulaciones propiciadas por funcionarios timoratos .

No pretendo ser un experto criminalista, pero si me alejo de los pronunciamientos emitidos por los comandantes inmediatos del joven soldado, entiendo y respeto la responsabilidad del mando, no dudo de su lealtad institucional, pero no olviden que la falta de claridad y contundencia en las informaciones genera incertidumbre en la población civil, desasosiego en las propias tropas y es el combustible del enemigo representado en mandatarios locales de izquierda, quienes no vacilaran en tratar de reformar la Fuerza Pública a su acomodo, ya que saben que es el único obstáculo que los separa del poder.

Lamento la muerte de Juliana el dolor de su familia y la tragedia personal del soldado y sus seres queridos, quienes con sus actos han demostrado la valía de seres humanos que son; como gesto de respeto, unos y otros merecen conocer la verdad.   Trascurridos siete días del hecho funesto, aun no hay claridad de la misión que estaba cumpliendo la tropa, tampoco del número de soldados que dispararon, ni mucho menos del estado de las investigaciones internas que debe adelantar el Ejército, inquietudes razonables fáciles de despejar por los Comandantes inmediatos.

Claro que hay que pedir perdón a la familia de Juliana, como lo hizo el soldado implicado y su familia, pero este perdón no puede ser interpretado como un error intencional y sistemático de toda una institución que se juega la vida día a día, mucho menos que medios de comunicación afines a interese oscuros como noticias uno o caracol, pretendan decir que este infortunio tuvo razones homofóbicas. Los soldados no solo tienen la potestad si no el deber constitucional de realizar controles en donde la situación así lo amerite y las condiciones de modo, tiempo y lugar obliguen y en este caso en particular, las dudas saltan a la vista, como decían los abuelos “a este cuento le falta un pedazo”, veamos:

  1. Demorado el Instituto Nacional de Medicina Legal, para entregar el protocolo de necropsia aclarando con exactitud, hora del deceso, heridas encontradas, causa de muerte, tipo de proyectil que impactó el cuerpo y trayectoria del mismo, lo que despejaría dudas razonables que los videos y fotos resaltan.
  2. Pareciese que el CTI no cuenta con técnico balístico, fotógrafo o planimetrista ágil, que entregue informe determinando posición del tirador o tiradores, trayectorias, recolección de vainillas, evidencia o no de disparos, presencia de tatuaje, ubicación del soldado, el vehículo, la víctima y los demás presentes al momento de ocurrido el hecho para poder establecer el ángulo de caída del cuerpo, los rastros de sangre, el orificio de entrada y salida de la herida, entre otras inquietudes.
  3. Canal Caracol, dio como primicia el asesinato de Juliana y condenó sin juicio alguno al soldado llamándolo asesino, omitiendo decir que todo indica que fue un homicidio involuntario, tampoco quiere “investigar” quien era en realidad la occisa, ¿cuál era su nacionalidad, si era extranjera en que condición se encontraba en el país, a que se dedicaba, que relación la unía con los demás ocupantes del vehículo y tal vez lo más importante, en verdad era pareja del conductor? recelo generado por su actitud, ya que nunca se le ocurrió atender a la víctima, mirar su estado, pedir ayuda o darle los primeros auxilios, pero si tuvo tiempo de buscar el celular, bajarse, ubicar la aplicación respectiva e iniciar a filmar y pedir que se hiciera viral.
  4. ¿La Fiscalía no ha determinado quienes eran en realidad los ocupantes del vehículo, cuantos eran, si tenían o no antecedentes, de donde salieron y para donde iban, porque uno de ellos tenía sangre estando ubicado en la parte trasera del vehículo, cual es la historia de ese carro, y la más lógica, porque intentaron huir del lugar al observar la presencia de los uniformados, si son personas de bien?

Seguramente señor Presidente, ahora saldrán los enemigos de la institucionalidad, asesores suyos y tristemente uno que otro funcionario santista de su gobierno y de organismos de control, a decir, que este caso es materia de investigación y goza de reserva sumarial y por eso es imposible despejar las dudas enunciadas en este artículo, pero no olvide que fueron los mismos que en cuestión de minutos salieron a juzgar y condenar la actitud del soldado y de toda una institución y muy pronto saldrán con esta excusa a incendiar el país y pedir su cabeza.

POSDATA 32: “Señor Presidente, NO ABANDONE a este joven soldado, garantícele una defensa justa y usted prepárese para responder de la mejor manera posible, a los desmanes que ocurrirán la próxima semana, anunciados por el cacas y sus seguidores, solo con autoridad y firmeza se controlan vándalos auspiciados y protegidos por mandatarios locales de izquierda, quienes harán lo imposible para maniatar la Fuerza Pública.”

CR (r) OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA

[email protected]

Twitter: @ricacoloradodo

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