Cuando Benedetti se reunía con los jefes “paras” y la justicia calló


 

Sin duda, el Senador  del Atlántico Armando Benedetti ha sido unos de los políticos más hábiles de Colombia. Se ha hecho elegir y reelegir como Senador de la República  durante varios períodos porque se ha acomodado con los gobernantes ganadores, como Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, y por sus buenas relaciones con los medios de comunicación más poderosos del país  y eso tiene su mérito.

Pero Benedetti tiene unos episodios que marcaron en su vida política y estos son sus reuniones voluntarias con los otrora temibles paramilitares, que dirigía el jefe de la Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Salvatore Mancuso, “El Mono”, el hombre que manejaba el departamento de Córdoba y casi toda la Costa Caribe, quien fue extraditado a Estados Unidos en el gobierno uribista y condenado allá por narcotráfico.

El polémico congresistas, sagazmente hizo callar a los medios de comunicación sobre el caso y también logró pasar de agache ante la justicia, sin embargo, un grabación de audio, que es la prueba de sus encuentros con los delincuentes, lo persigue y quedó como registro imborrable de este tema en la Web.

Eleonora Pineda, Salvatore Mancuso y Miguel De La Espriella

La grabación es un diálogo espontáneo, no preparado, de Salvatore Mancuso, la ex Representante a la Cámara Eleonora Pineda y el ex Senador Miguel De La Espriella, en el cual nombran a muchos políticos que fueron al sector de Santa Fe de Ralito (Córdoba), donde estaban confinados los jefes paramilitares que llevaban a cabo negociaciones de paz con el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, a hablar con estos oscuros personajes sobre diferentes aspectos.

Estos son los jefes paramilitares, entre ellos Mancuso, en los caceríos Ralito.

Pineda confirma que Benedetti, a quien llama “la loquita”, estuvo allí dialogando con ellos varios temas y  Mancuso lo reitera.

Casi todos los personajes que fueron a Ralito terminaron condenados o procesados por sus nexos con los paramilitares, menos Benedetti.

En la conversación se nombra al ex Senador Mario Uribe, primo del ex presidente Uribe, y condenado  por la Corte Suprema por sus vínculos con los paramilitares basado en este mismo testimonio de Mancuso.

Se habla de Juan María ‘El Pollo’ Lezcano, un hombre clave de las AUC en Córdoba, con muchas investigaciones en la Fiscalía y luego asesinado al parecer por ajustes de cuentas; el ex Senador del Magdalena José Rosario Gamarra Sierra, condenado por nexos con el Bloque Norte de las Autodefensas; el ex Representante a la Cámara, Jorge Ramírez Urbina, conocido como “Bojote”, condenado por sus nexos con los paramilitares de Jorge 40 en el Cesar;  la ex Representante sucreña Muriel Benito Rebollo, condenada por vínculos con el jefe paramilitar Diego Vecino y el fallecido sanguinario alias Cadena; el ex Representante del Magdalena Alfonso “Poncho” Campo Escobar, condenado  parapolítica en su departamento; y el ex Senador cordobés Mario Salomón Nader, condenado por sus vínculos con el grupo de las Autodefensas que comandaba el temido alias El Alemán. Sin contar que los mismos ex congresistas de Córdoba Eleonora Pineda y Miguel de la Espriella fueron condenados como grandes colaboradores de los paramilitares y sus lazos con Mancuso.

Benedetti, primero se refugió bajo la inmensa popularidad de Uribe, al que defendía a capa y espada y le juraba lealtad eterna y hasta se hizo elegir al Parlamento como amigo cercano del ex mandatario. Luego, para mantenerse a salvo, se refugió bajo el poder del Presidente Juan Manuel Santos y se volvió defensor a ultranza de todos sus temas, atacó las políticas de Uribe y se convirtió en gran promotor de los diálogos de paz con las Farc, con lo cual logró influir en la Corte Suprema, que, misteriosamente, no tuvo en cuenta sus reuniones con Mancuso. Pasó de sus charlas con los “paras” a ser impulsor de las conversaciones con la guerrilla.

Los testimonios de los paramilitares de bajo perfil y los del propio jefe Mancuso han servido para condenar a muchos políticos y son parte de decenas de expedientes en la Corte Suprema de Justicia contra diferentes dirigentes.

Por citar solo algunos casos. Con solo versiones de oídas, la Corte condenó al ex congresista Javier Cáceres Leal. Solo bastó que algunos paramilitares de segunda línea dijeran que escucharon que este había estado en una reunión en Bolívar, donde se habría pactado la cooperación entre varios dirigentes y las Autodefensas para dominar las elecciones locales. Con eso fue sentenciado.

El Alto Tribunal también mantiene procesada a la exsenadora Piedad Zuccardi por el testimonio de unos paramilitares cuyos testimonios fueron inducidos por investigadores de la propia Corte Suprema, aunque dichos informantes ya han desmentido en múltiples ocasiones sus nexos con la dirigente sucreña y han reiterado que ni la conocen.

Pineda acompaña a Mancuso cuando este llega al Congreso a hablar de la desmovilización de las AUC.

Aunque parece que los testimonios directos de Mancuso y Pineda contra Benedetti supuestamente no le sirven a Corte,  sí le ayudaron para condenar Mario Uribe. Las versiones reposan en el Alto Tribunal engavetadas y los magistrados las pueden corroborar con los mismos protagonistas…

Por todo lo anterior, se puede asegurar que, al parecer, Benedetti es uno de los privilegiados de la justicia en nuestro país.

Este es el audio:

https://youtu.be/PnebcCAoMK4

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