Martín Santos destapa la gran vida de los pastores Arrázola en París


 

Una serie de trinos de Martín Santos, el hijo del Presidente Juan Manuel Santos, despertó la ira de los polémicos pastores Arrázola de Cartagena, al punto de decir que se sienten amenazados de muerte por las acciones del pariente del Primer Mandatario de Colombia.

Santos publicó en Twitter unas críticas al pastor Miguel Arrázola y al ex Procurador Alejandro Ordóñez por convocar a marchar el próximo 1 de abril de 2017 contra el Gobierno por los temas de la paz y la llamada ideología de género.

 

El caso es paradójico si se recuerda que el Pastor Arrázola fue el que literalmente amenazó al periodista Lucio Torres, en un explosivo discurso a sus files, porque este se atrevió a publicar en La Otra Cara que su roscograma familiar ganaba en promedio $200 millones mensuales, producto de los diezmos de sus fervientes seguidores.

El pastor Miguel Arrazóla y su esposa, María Paula de Arrázola, desmintieron a Torres y a nuestra revista y dijeron que no ganaban tales recursos, que tenían una vida modesta y que todo era un montaje de “seudoperiodistas” para dañar su reputación, por lo cual denunciaron ante la Defensoría del Pueblo de la capital de Bolívar, una persecución en su contra.

Mire aquí el video con la queja de la señora de Arrázola:

https://youtu.be/h6bw7_3e6iA

Sin embargo, se descubrió que Miguel Arrázola cotizaba salud con el mínimo de $196.000, pero tenía apartamentos valorados en más de $1.500.000.

Ahora, Martín Santos muestra fotos del viaje del pastor y su esposa en Paris, dándose una gran vida, en las que se ven frente a la Torre Eiffel y frente a la joyería más famosa del mundo, Tiffanys & Co. También están en el parque Disneyland Paris, donde la entrada cuesta decenas de euros por persona al día… la fiesta con los diezmos de los más pobres.

Por Samir Alberto Pérez

La Sección LA CARA CIUDADANA es un espacio donde nuestros colaboradores y lectores escriben 
sus artículos y no refleja o compromete el pensamiento ni la opinión de La Otra Cara
Decimos lo que otros callan
Cargando...

Deja un comentario