La Armada halló el legendario Galeón San José


 

El propio Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, hizo el anuncio sobre el  hallazgo del mítico Galeón San José hundido en aguas del mar Caribe cuando se dirigía a España cargado de oro colombiano, en la época de la colonia.

Los historiadores dicen que fue hundido en 1708 cuando venía de Panamá e iba cargado de más 200 toneladas de oro y plata y  una gran cantidad de objetos de valor, como reliquias precolombinas.

“Me siento muy complacido, como Jefe de Estado, de informar a los colombianos que sin lugar a dudas, sin lugar a ningún tipo de duda, hemos encontrado, 307 años después de su hundimiento, el Galeón San José”, aseguró el Presidente Santos, en una declaración ofrecida a los medios de comunicación desde la Base Naval de Cartagena.

De acuerdo con un comunicado leído por el Mandatario colombiano, el hallazgo se efectuó en la madrugada del pasado 27 de noviembre en aguas del Caribe colombiano.

 “Al amanecer del pasado viernes 27 de noviembre (…), el Instituto Colombiano de Antropología e Historia ICANH, con la colaboración permanente, el concurso de nuestra querida Armada Nacional y de unos científicos internacionales de la mejor talla, del mejor nivel, halló en inmediaciones de la Costa Caribe colombiana un yacimiento arqueológico que corresponde a la Nave Capitana Galeón San José”, explicó el Mandatario.

La nave de guerra habría sido construida por el Imperio español en 1698 y habría naufragado frente a las Islas de Rosario (Bolívar), cerca de Cartagena, por los ataques de los temibles barcos ingleses, que en ese momento libraban una dura guerra con España por el dominio de algunas de zonas de la nueva América y sus tesoros.

En sus leyendas se dice que llevaba millones de monedas de oro, miles de lingotes de este mismo metal, barras de plata y esmeraldas, entre otros tesoros.

El San José haría parte de una flota de barcos que transportaba riquezas para la Corona española, cuando se produjo el enfrentamiento con los ingleses, el barco decidió internarse en Cartagena para protegerse y en ese desplazamiento de habría hundido. En su interior iban más de 500 pasajeros, la mayoría  de los cuales murieron ahogados.

Quienes lo hicieron posible

El Presidente de la República agradeció a las personas involucradas en el hallazgo de la embarcación hundida hace más de tres siglos.

“Quiero agradecer públicamente a la señora Ministra de Cultura, la doctora Mariana Garcés; al señor director del ICANH, a la Armada Nacional, en particular a la DIMAR”, afirmó Santos.

De igual modo, el Jefe del Estado colombiano agradeció a los integrantes de la Comisión de Antigüedades Náufragas, como Juan Manuel Prieto, Pablo Navas, rector de la Universidad de Los Andes, y los juristas Carlos Gustavo Arrieta y Néstor Humberto Martínez.

De la misma manera, el Presidente Santos expresó su gratitud a quienes a nombre del Gobierno Nacional conforman dicha Comisión: la Ministra de Cultura, Mariana Garcés; la Canciller, María Ángela Holguín; la Ministra de la Presidencia, María Lorena Gutiérrez, y la Secretaria Jurídica de la Presidencia de la República, Cristina Pardo.

“Muchas gracias a todos ustedes porque sé cómo han seguido paso a paso todo este proceso para que se haga bien, se haga correctamente y sea efectivo, como hoy lo estamos comprobando”, afirmó el Presidente Santos.

En tal sentido, agregó el Mandatario: “Quiero agradecerles también a todas las entidades y a los científicos, nacionales, muchos de ellos han estado también muy pendientes de este proceso, y muchísimos científicos internacionales, porque este es un hallazgo de una importancia mundial, que han venido colaborando en este esfuerzo y que constituye uno de los más grandes hallazgos e identificaciones de patrimonio sumergido, si no el más grande, dicen algunos, en la historia de la humanidad”.

Desde 1980 varias empresas y buscadores de tesoros intentaron sacar del mar el tesoro valorado en 7000 millones de dólares estadounidenses, pero el el 25 de octubre de 2011, una corte en Washington  (Estados Unidos) declaró al galeón como propiedad del Estado colombiano.

El Ministerio de Cultura cree que  en este caso se debe aplicar el contenido de la Ley 1675 de 2013, que reglamentó en el país el tratamiento que se le debe dar al patrimonio cultural sumergido.

El Buque Malpelo fue clave en el caso

El Presidente Juan Manuel Santos y los altos mandos de las Fuerzas Militares y la Policía, en la Base Naval de Cartagena, junto al buque ‘Malpelo’ de la Armada Nacional, desde el cual se emprendieron las labores de exploración que culminaron con el hallazgo del Galeón San José en el Mar Caribe colombiano/ Foto: Rafael Herrera

 

El Presidente Juan Manuel Santos hizo un especial reconocimiento a la Armada Nacional por el papel desempeñado en el histórico hallazgo.

“Resaltar el invaluable papel que jugó nuestra querida Armada Nacional (…). Para orgullo de todos los colombianos, esta operación se realizó en un buque colombiano, un buque de la Armada Nacional, el Malpelo”, destacó.

Puso de relieve que el Malpelo, “se adecuó en Cotecmar, que es el astillero nuestro, de la Armada Nacional, y se adecuó para recibir todos los equipos de altísima tecnología que se requirieron para hacer este descubrimiento”.

El Mandatario colombiano recalcó que por tratarse de un asunto de Estado, la información relacionada con el hallazgo del Galeón San José será reservada.

“La información relativa a este extraordinario hallazgo se encuentra sometida a reserva de ley por muchos motivos, porque además lo establece la ley, pero las complejidades, lo que está en juego, todo, nos obliga a mantener una reserva sobre buena parte de la información. Se trata de un asunto del Estado colombiano. En ese orden de ideas, serán muy pocos los voceros que están autorizados a hablar oficialmente sobre este tema”, concluyó el Presidente Juan Manuel Santos.

Esta es la declaración de Santos sobre el descubrimiento del San José:

 

Hallazgo no fue por azar: MinCultura

Sobre el particular, la Ministra de Cultura, Mariana Garcés, resaltó la importancia de la aprobación por parte del Congreso de la República de la Ley de Patrimonio Sumergido del año 2013, la cual fue avalada por la Corte Constitucional, y exaltó el trabajo realizado con miras al hallazgo del San José.

“La verdad es que llegamos hasta aquí por cualquier cosa distinta al azar. Y eso hay que dejarlo muy claro. Esto ha sido un trabajo planificado, un esfuerzo enorme que, como usted lo ha anotado, involucra a diversas personas, todas muy comprometidas”, recalcó la Ministra de Cultura.

En ese sentido, la funcionaria agregó: “Lo primero fue llegar al Congreso para la aprobación de la ley y de su decreto reglamentario. Después vinieron las demandas por una supuesta inconstitucionalidad, que fueron todas falladas favorablemente en favor del Estado colombiano. Hoy no cursa ninguna demanda contra la Ley de Patrimonio Sumergido, ni tampoco contra su decreto reglamentario”.

De la misma manera, la Ministra Garcés atribuyó al equipo técnico el éxito del mencionado propósito.

“Adicionalmente, y muy importante, el equipo que se ha conformado para esto. Haber buscado en el exterior a aquellos colombianos que venían preparándose en los temas de patrimonio sumergido y haberlos vinculado al Instituto Colombiano de Antropología e Historia”, afirmó.

A su turno, al ser consultado por el Presidente Santos sobre el asunto, el Director del ICANH, Ernesto Montenegro, aseveró que con toda seguridad el descubrimiento corresponde al Galeón San José.
“La presencia de los cañones de bronce tallados específicamente, fundidos para el Galeón San José, la cantidad de cañones y el tipo de materiales que venimos encontrando, señor Presidente, no dejan ninguna duda al respecto de la identidad del yacimiento arqueológico”, aseguró.

Así mismo, Montenegro explicó el paso a seguir en el proceso relativo al Galeón San José.

“Estamos apenas en la primera fase, hacemos una identificación y hemos localizado el sitio preciso, estamos haciendo estudios de suelo, estudios de profundidad, entendiendo la columna de agua para poder planificar el proceso que sigue. Nosotros vamos a seguir con una investigación científica, con todos los procedimientos arqueológicos”, afirmó.

Para terminar, Montenegro enfatizó en que los procedimientos están a cargo de un equipo científico.

“La participación (…) ha sido únicamente de científicos y estamos desarrollando una investigación científica que está a la altura de las más grandes del mundo y más allá, porque no hay un antecedente como una excavación arqueológica de este tipo”, puntualizó el Director del ICAHN.

El hallazgo en video:

Historia del San Jósé (1696-1708)

El Galeón San José fue construido en 1696 por el vasco Pedro de Aróstegui. Su ejecución fue realizada en los astilleros de Mapil, en Usúrbil.

Era un galeón de tres puentes, pesaba 1,066 toneladas, tenía lastre de piedras y se le montaron 44 cañones de hierro.

El San José y el San Joaquín (nave hermana) fueron reservados desde su llegada a Cádiz para el Consulado y el Comercio de Sevilla. Se mandaron a construir exclusivamente para ser designados como capitana y almiranta y hacer parte de la Armada de Tierra Firme, pero desde su llegada a Cádiz en 1699 hasta 1706 por variadas circunstancias no pudieron partir.

El San José sufrió varias modificaciones. En su último inventario realizado en Cadiz, antes de partir hacia América, se relaciona la artillería y las armas que se le montaron: 46 cañones de bronce calibre 16; 8 cañones de bronce calibre 10 y 8 Sacres de bronce calibre 7. Además, 2 Pedreros de bronce, 50 Mosquetes, 15 Escopetas, 20 Tercerolas, 80 Pistolas, 25 Templores, 25 Picos, 25 Chuzos y 26 Alfanges (espadas). Su tripulación y pasajeros (oficiales, soldados, artilleros, marineros y grumetes) sobrepasaban los 500 hombres. Finalmente, el 10 de Marzo de 1706, sale del Puerto de Cádiz, José Fernández Santillán, Conde de Casa Alegre y Capitán General de la Armada de Tierra Firme, en su capitana, San José. 

Así sería el Galeón San José

 

El 27 de Abril de 1706, después de una travesía de 48 días sin incidente, arribó a la Bahía de Cartagena la Armada del Conde de Casa Alegre. Entre los ilustres pasajeros embarcados estaba el Marqués de Castelldosrius, elegido por el Rey Felipe V como el nuevo virrey del Perú, con su familia y séquito y el Arzobispo de Santa Fe.

Durante el verano de 1706, se celebró en Cartagena una pequeña feria a la que acudieron comerciantes de Popayán, Santa Fe y Quito. En esta feria el San José fue la gran atracción.  El 5 de Enero de 1708, después de casi dos años de espera en Cartagena, se elevaron las anclas y partió la Armada del Conde de Casa Alegre desde Cartagena hacia Panamá. Durante la salida se varó el San José y se supo que “al navegar las 80 leguas que hay desde Cartagena a Portobelo experimentaron los defectos por la mucho agua que la capitana hacía”. La Armada arribó a Portobelo (Panamá) el 10 de febrero de 1708.

El nuevo virrey del Perú, reunió 1, 798,188 pesos, carga que llegó a Puerto Perico, Panamá, el 20 de Enero de 1708. Los caudales que se embarcaron en la Armada de Casa Alegre y específicamente en la capitana San José no se conocen de manera precisa puesto que el valor del embarque no se registró. Sin embargo el 20 de mayo de 1708, finalizada la Feria de Portobelo, se efectuó el registro final de lo que se consignó para la Corona. En el mismo, se especifica que el total fue de 1.115.252 pesos y 6 reales y medio y que se envía por mitad entre la capitana y la almiranta.

La Armada del Conde de Casa Alegre zarpó de Portobelo el 28 de mayo con destino una vez más a Cartagena. La armada estuvo integrada por 15 naves: sus dos galeones principales de 62 cañones, el San José como la capitana y el San Joaquín como almiranta.

La Batalla

El regreso a Cartagena comenzó lento pero sin contratiempos. El día 7 de junio se alcanzaron a ver las Islas de San Bernardo -a unas 15 leguas del puerto de Cartagena- y antes de ponerse el sol se atravesó la Capitana poniendo la proa al noroeste, manteniéndose así hasta el amanecer del día 8 cuando prosiguió su armada al nordeste en demanda del puerto. A las 2 o 3 de la tarde el galeón Gobierno (el tercero al mando dentro la Armada) alcanzó ver cuatro navíos. Se trataba de la escuadra inglesa del Comodoro Charles Wager que estaba esperando desde hace ya algún tiempo la llegada de la Armada procedente de Portobelo.

La escuadra inglesa estaba formada por cuatro navíos, el Expedition (buque insignia de Wager) con 70 cañones; el Kingston, con 60 cañones; el Portland, con 50 cañones y el brulote Vulture.

Sobre las tres de la tarde, el viento había girado al nordeste dificultando a la Armada avanzar por tener el viento en contra y a la vez ayudaba a los ingleses a acercarse más a los españoles. Sin embargo la Capitana aún continuaba con su travesía hacia el puerto. Se acercó más a tierra y entre las cuatro y media y cinco de la tarde, viendo que no podía remontar la Isla Ciruelo (Rosario) y la Isla del Tesoro, viró hacia fuera. Puso la proa al noroeste para buscar una mejor posición y ventaja en el inminente enfrentamiento con los ingleses. Sin haber podido largar el estandarte real, realizó un disparo, que era la señal de ponerse en combate y comenzó a formarse la línea para la batalla.

“Media hora antes de ponerse el sol, los ingleses se dejaron caer contra los galeones que ya estaban formados en línea… la almiranta en la retaguardia, el gobierno en la vanguardia, la capitana en el centro y todos los demás navíos de la conserva al sotavento de los galeones” comentó el Almirante de la Armada.

El Comodoro Wager señala: “justo cuando el sol se ponía yo enfrente a la capitana y una hora y aproximadamente una media más tarde, ya muy oscuro, la capitana estalló”

En cuanto a la hora a la que se perdió el San José, varios testigos, españoles e ingleses coinciden con la hora estimada de Wager.  La discrepancia radica en qué fue lo que provocó su hundimiento de forma repentina. Vale la pena resaltar que sí hubo numerosos impactos de cañones del Expedition a la capitana. Hubo fuego entre cubiertas y explotaron numerosas granadas. Pero como dijeron los testigos españoles en aquel momento, la verdadera causa del súbito hundimiento de la capitana, no fue una gran explosión en el pañol de la Santa Bárbara (cuarto de la pólvora), como afirman muchos autores, sino el pésimo estado en el que estaba su estructura. Al realizase la segunda andanada, fue suficiente para que se acabara de abrir una enorme abertura en su casco y provocara ese hundimiento repentino del que todos hablan y nadie se explica.

La arqueología subacuática es la única disciplina científica que puede reconstruir la historia, no solamente utilizando como apoyo fuentes escritas, sino también mediante evidencias materiales. Solo un estudio arqueológico nos podrá proporcionar las pruebas que confirmen las hipótesis sobre la causa de su hundimiento.

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