El recibo del gas en Bogotá aumentó un 42% en los últimos dos meses.
La tarifa o Costo Unitario (CU), que se paga por cada metro cúbico consumido, se compone de tres elementos: el costo de la Molécula de Gas (Gm), el Componente de Transporte (Tm) desde el pozo hasta la entrada a la ciudad (city gate), y el Costo de Distribución (Dm) a los hogares.
En primer lugar, el precio de la molécula de gas aumentó un 60% debido a la necesidad de utilizar gas importado – cuyo costo es tres veces superior al del gas doméstico de años anteriores – y al incremento del precio del gas nacional. Cabe destacar que más del 80% del gas nacional es producido por el Grupo Ecopetrol.
En segundo lugar, mientras que el gas que llega a Bogotá provenía casi en su totalidad del Piedemonte Llanero (Cusiana, en Casanare), ahora debe transportarse desde lugares más lejanos, lo que ha encarecido el componente de transporte en un 49%.
Por último, el componente de costo de distribución, VANTI en el caso de Bogotá, solo ha aumentado un 2.3%.
Miren los ejemplos en estas tres facturas del estrato 3 en Bogotá:



La explotación de yacimientos no convencionales (Fracking) y el Gas Costa Afuera (Offshore) podrían revertir esta tendencia de aumentos de las tarifas de gas.
Desarrollando los proyectos en el corto plazo de Fracking podría aportar entre 17.300 y 115.400 gigapies cúbicos a las reservas de gas y entre 7.200 millones y 11.800 millones de barriles de petróleo de crudo existentes.
Por: Jorge Venencia Villate
Consultor
Especializado en Derecho Minero Energético.