La gran estafa del ex gerente de Molinos del Cauca


 

Luis Germán Osorno Calero, capturado por hombres de la Policía Nacional y Migración Colombia el martes 22 de septiembre en Barranquilla, estafó a varios bancos reconocido de Colombia con balances falsos que le permitieron conseguir créditos por miles de millones de pesos. En el 2013 la Fiscalía General de la Nación confirmó que la defraudación ascendía a $110.000 millones.

Luis Osorno quiso evadir el requerimiento de las autoridades en un hotel de la capital del Altántico, al identificarse como ciudadano estadounidense, que es su segunda nacionalidad. Pero no pudo evadir a los funcionarios de la ley que lo buscaban con una circular roja de la Policía Internacional, Interpol.

Osorno Calero era el gerente de la respetada empresa Molinos del Cauca S.A., con sede en Santander de Quilichao, Cauca. El delito se cometió entre 2002 y 2005. Molinos del Cauca recibió varios créditos de distintas instituciones bancarias para lo cual presentó estados financieros que reflejaban sólida situación de solvencia.

Sin embargo, a mediados de 2005, Molinos del Cauca pidió ser admitida a un proceso de reestructuración en la Superintendencia de Sociedades. Para sustentar su solicitud, la compañía allegó estados financieros que reflejaban una grave crisis económica e ilíquidez para atender las obligaciones con los bancos y con los proveedores.

Este sorpresivo acontecimiento causó alarma en la banca, pues Molinos del Cauca les adeudaba alrededor de 60 mil millones de pesos. Por tal causa las instituciones crediticias cotejaron los estados financieros presentados ante los bancos, para solicitar los créditos, con los enviados al ente de vigilancia estatal y descubrieron que eran absolutamente diferentes.

Por eso, en abril de 2006, el Banco Santander, Bancolombia y el Banco Agrario, que apoyaron financieramente a Molinos del Cauca, presentaron denuncia penal contra la citada empresa. Corficolombiana también resultó afectada con los balances falsos.

Osorno Calero trabajó 25 años en la firma Gravetal en Medellín antes de asumir la gerencia de Molinos de Cauca. En una entrevista del 2005 con Semana, Osorno Calero cuestionado por el caso, dijo: “Yo no soy un pícaro”. Pero al parecer, la verdad resultó ser otra.

En mayo de 2015. según el registro mercantil del estado de la Florida (Estados Unidos), Luis Germán Osorno figuraba como vicepresidente y secretario de la sociedad Grove Isle Holdings of Florida LLC, con sede en Coconut Grove, un exclusivo sector de Miami, conocido por los altos precios de la propiedad. La dirección registrada de la sociedad es 3 Grove Isle Drive, apartamento 1101, Coconut Grove, Florida 33133. Como presidente de la sociedad figura Nohemi Calero de Osorno. Las autoridades investigan si los dineros de Molinos del Cauca fueron a parar a esta sociedad en suelo estadounidense y si la misma es de propidad del citado personaje o sus familiares.

La Fiscalía señaló cuando se conoció la estafa de Molinos del Cauca, lo siguiente:

“En el acopio del extenso material probatorio, se establece con meridiana claridad que la sociedad MOLINOS DEL CAUCA S.A., con domicilio en la ciudad de Santander de Quilichao, cliente de LOS BANCOS SANTANDER, BANCOLOMBIA, BANCO AGRARIO, CORPORACIÓN FINANCIERA COLOMBIANA S.A. ‘CORFICOLOMBIANA’ a través de su Representante Legal LUIS GERMÁN OSORNO CALERO, solicitó varios cupos de crédito para lo cual era imprescindible un buen flujo de caja, entre otros aspectos que se reflejaban en los Estados Financieros.

La Sociedad al momento de solicitar cupos de crédito, así como prórrogas de los mismos, presentó a las entidades financieras BALANCES FALSOS debido a que sus saldos no reflejaban en forma fidedigna la situación económica real de la sociedad en la fecha de corte de dichos estados financieros”.

Las diferencias entre los balances presentados ante el Banco Santander y ante la Supersociedades eran muy grandes.

En ventas los balances presentados al banco mostraban $76.438 millones en 2004, mientras el balance presentado ante la Superintendencia hablaba de ventas a marzo de 2005 por $16.599 millones. Mientras que la sociedad le mostró al banco balances con utilidades brutas por más de $4.000 millones a marzo de 2005, ante Supersociedades exhibió pérdidas por más de $10.000 millones a junio de 2005.

Dentro de este mismo caso, fueron condenados a 27 meses de prisión en el 2007, los revisores fiscales de la compañía Rodrigo de Jesús Palacio García y Yolanda de Jesús Vanegas Oquendo, quienes fueron hallados culpables del delito de falsedad ideológica en documento privado.

La Fiscalía, al formular cargos en su contra, afirmó:

“Los investigados RODRIGO DE JESÚS PALACIO GARCÍA y YOLANDA DE JESÚS VANEGAS OQUENDO, ciertamente vulneraron la confianza pública en el sector empresarial del país, recayendo sobre la misma fe pública en materia contable, pues se dejó de calle el deber que la contabilidad y los estados financieros de los comerciantes deben suministrar la historia clara, completa y fidedigna de sus negocios y reflejar la verdadera situación de su patrimonio… la responsabilidad penal de los procesados se encuentra seriamente comprometida… en la comisión del delito de FALSEDAD IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PRIVADO, en la medida que actuando en su calidad de revisores fiscales principal y suplente, respectivamente, de la compañía MOLINOS DEL CAUCA S.A. tiñeron de dolo su voluntad al certificar estados financieros cuyos registros no revelaban la verdadera situación económica y de resultados del ente societario, estados financieros que finalmente vinieron a ser utilizados no solo para acceder a cupos de crédito en distintas entidades financieras sino para ser admitida a un acuerdo de reestructuración ante la Superintendencia de Sociedades… concluimos, respecto al tema de la materialidad de la conducta punible adecuada a la situación fáctica, que todos y cada uno de los hechos económicos que se explicaron con antelación, fueron transmitidos de manera disfrazada y distorsionada al sector financiero y a la misma Superintendencia de Sociedades, a través de los estados financieros desde el período 2002 a julio de 2005, los cuales fueron suscritos y certificados por RODRIGO DE JESÚS PALACIO GARCÍA y YOLANDA DE JESÚS VANEGAS OQUENDO.”

También fue condenada por la justicia penal ordinaria colombiana la contadora de la mencionada empresa, Clara Isabel Rodríguez Diez. Además, en el 2014 fueron condenados a nueve años de prisión María Cristina Cuellar Cárdenas y Arnaldo Tascón Saavedra, quienes eran los asesores jurídico y contables de Molinos del Cauca.

Por su parte, Luis Osorno ahora deberá pagar en Colombia su pena, que puede llegar a unos 12 años por estafa y fraude procesal.

Alberto Donadio libro Interbolsa

Por Alberto Donadio

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