Las anécdotas y refranes de los músicos

Tal vez de las cosas que más me gusta en la vida es disfrutar del buen sentido del humor, o como lo afirman algunos, reírse de la vida y también burlarse de uno mismo. Como es lógico la sensibilidad del artista siempre se encuentra a flor de piel, y ello hace que los cuentos, chistes y anécdotas entre músicos sea muy vasta y rica.

Para mí una parranda vallenata con solo música y trago no es parranda; entre los otros ingredientes que no pueden faltar en una parranda son: El cuento, el chiste y la anécdota, pero especialmente aquellos en los que se narran hechos de la vida real en los que intervienen músicos, con algunos arreglos y exageraciones que le agregan otros músicos.

Entre los músicos vallenatos hay varios especialistas en fabricar chistes a otros músicos e inclusive algunos se inventan ellos mismos sus propias anécdotas, que se riegan como el bostezo y luego se vuelven chistes gremiales.

El maestro Enrique Díaz era un especialista en convertir sus vivencias en chistes, él mismo las contaba y les agregaba siempre un toque picaresco y de exageración, en los pocos días que pude compartir con él me divertí tanto, que hacen parte de mi colección de ratos felices.

Entre las tantas anécdotas de Enrique se encuentra aquella del ‘trago escupío’ en la alfombra blanca, la de la ‘plata y la placa’ y especialmente aquellas entrevistas que le dio al periodista Ernesto McCausland que se convirtieron en referentes de buen humor y de expresiones coloquiales y costumbristas de muchos costeños.

Diomedes Díaz también dejó mucho chiste y anécdotas de sus vivencias, pero muchas más expresiones dicientes, que incluso, algunas se han convertido en refranes y memes, como: “No se Ernesto” “Como Toyota nuevo pidiendo vía” “De mi mamá pa´ acá que vivan las mujeres” “La demora me perjudica” “No es tanto que uno se muera, sino lo que dura muerto” “El que tiene pal whisky tiene pal hielo” “La vacas pariendo y yo bebiendo” “El que le gusta el barro carga el terrón en la mochila” y tantas otras, que tal vez no me alcanzaría la columna para enumerarlas.

“Poncho” Zuleta tiene cualquier cantidad de anécdotas jocosas, que también han terminado en un repertorio de chistes costumbristas incalculable, pero, además, sus dichos y refranes en las grabaciones han sido referentes obligados en la cultura costeña, como: “Y nos acabamos cuando a mí me corten la lengua y a mi hermano le corten los dedos” “Yo conozco al flojo, aunque lo vea sudao” “Estoy más peligroso que un alacrán con alas” y tantos más.

A Jorge Oñate, a los hermanos López y en general a los músicos nacidos en la Paz le tienen un repertorio bastante extenso de chistes y anécdotas, que me comprometo a hacer una columna especial sobre ellos, pero lo que si está bien claro es que una parranda sin esos chistes y anécdotas no tiene gracia.

COLOFÓN: Existe un músico especialista en arreglos de anécdotas y chistes de músicos y es nada menos que el popular cajero Jairo Suarez, más conocido en el gremio como “El Mañoco”. En una oportunidad lo invité a Bogotá exclusivamente para que me amenizara una parranda con sus chistes y anécdotas de otros músicos.


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Jorge Nain Ruiz
Abogado, folklorista y columnista
Artículos: 18

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