Persecución y Cambios

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Por: Ariel Peña.

Cuando el comunismo llega al poder   y proclama cambios, hay que estar alerta, puesto que los cambios que plantean los  marxistas siempre buscan subyugar a los pueblos o a las organizaciones políticas que no son de sus afectos; como ha sucedido históricamente con la Socialdemocracia, cuyo principal verdugo ha sido el comunismo, ya  que los  hechos históricos  de forma patética, así lo han demostrado.

En el planeta solamente  se conocen,  dos sistemas políticos, que son la Democracia Liberal y el totalitarismo con sus diferentes dictaduras, en especial las comunistas; lo demás son acomodamientos, en donde se habla de una tercera vía que perfectamente se puede ubicar también en  la Democracia Liberal; así que la mamerteria que vive proclamando el  tan cacareado  “cambio” en Colombia, debe de dejar de engañar  a los incautos y como dicen en algunas regiones del  país, ya es el momento para que “saquen  la culebra”; porque no  pueden seguir mintiendo eternamente sobre sus reales intenciones.

Es una paradoja que sectores de la denominada izquierda, que abrazan al engendro marxista, se pronuncien a favor de la Social Democracia o admiren el sistema democrático de los países escandinavos en Europa, por los avances económicos y sociales de la población, porque tanto la Social Democracia como los gobiernos de los países mencionados, hacen parte de la Democracia liberal,  quiérase o no,  y esa admiración sospechosa de algunos grupos comunistas que  se mimetizan con diferentes disfraces,  es otra manera de timar al pueblo colombiano.

El marxismo o comunismo totalitario, históricamente ha perseguido a la Social Democracia, que hace parte de la Democracia Liberal; visto que el sátrapa ruso de Lenin fue despectivo con la Segunda Internacional de los trabajadores, dado que los sofismas de  Karl Marx fueron cuestionados en esa organización, por eso el genocida ruso organizó su propia internacional de bolsillo en 1918.

La persecución marxista  a la Social Democracia, ha tenido otros acontecimientos, como la expulsión que hizo el partido socialista italiano a los socialdemócratas a principios del siglo XX, impulsada ni más ni menos que por Benito Mussolini, que era un marxista recalcitrante y quien más tarde para mostrarse como  un “autentico revolucionario”, fundó el fascismo (de ahí que el fascismo es hijo del marxismo).

Continuando con el acoso histórico del marxismo en contra de la Social Democracia, no se puede olvidar el  vergonzoso papel que jugó el partido comunista alemán (KPD) a principio de los años treinta del siglo pasado, cuando apoyó a Hitler en contra de las aspiraciones de los  socialdemócratas, contando con los  aplausos y el respaldo irrestricto de  lósif Stalin.

En Latinoamérica el comunismo  ha sido verdugo de gobiernos socialdemócratas, siendo el caso  más emblemático el de  Carlos Andrés Pérez en Venezuela, cuyo partido Acción Democrática, hacia parte de la Internacional Socialista y por supuesto que tenía un ideario Social Demócrata, pero las fuerzas totalitarias del comunismo encabezadas por Hugo Chávez y azuzadas por el tirano de Fidel Castro desde Cuba, comenzaron  a empedrar el camino al infierno para el país vecino, desde el 4 de febrero de 1992, con un intentona golpista encabezada por orate de Chávez que en ese tiempo era Teniente Coronel.

La  primera etapa de esa empresa criminal culminó  en diciembre de 1998, cuando fue elegido presidente Hugo Chávez,   continuado el calvario para el pueblo venezolano hasta nuestros días, espoleado por la camarilla narcoterrorista de Nicolás Maduro, quien convirtió a Venezuela en un país de pordioseros.

El marxismo además ha sido verdugo del pensamiento libre en donde se encuentra los libertarios,  teniendo el ejemplo más patético el genocidio que cometieron los bolcheviques en contra  del pueblo ucraniano (1918-1921), defendido por el Ejército Negro, que dirigía Néstor Majnó; pero eso será  otra tema; pues la invasión rusa a Ucrania que comenzó en febrero de 2022 demuestra la intenciones imperiales del Kremlin y avasallamiento que siempre ha buscado en contra de ese pueblo libre.

En concordancia con  lo expresado anteriormente en algunos parágrafos, hay que  preguntar, ¿cuál es el “cambio” que plantean los comunistas abiertos y ocultos en Colombia, si no han renegado del marxismo?  Ninguno, porque siguen  con los mismos dogmas para llevar al país a un sometimiento similar a Cuba, Norcorea, Nicaragua o Venezuela, y por el hecho de que utilicen a veces discursos edulcorados, sus intenciones siguen siendo  perversas, pues como dice el  refrán oriental : “tienen miel en la boca, pero ponzoña en el corazón”

Queda  claro  que solo tenemos la  Democracia Liberal y el totalitarismo representado por  dictaduras en donde están desde luego las comunistas; aunque hay   académicos que fungen  como tratadistas innovadores y que pertenecen a la denominada izquierda, sin embargo  teóricamente es bueno que digan cuál sería el planteamiento sobre el inédito sistema político que esbozan, y es bueno que el país lo conozca,  en razón a que esas tesis   si de pronto existe, serian  de suma importancia difundirlas, a consecuencia  de que en un análisis de fondo, eso es otro  engaño con el mismo recetario marxista, para  timar a la ciudadanía; puesto que las fijaciones doctrinarias del comunismo siempre han estado basadas en alucinaciones.

Cuando nos hablan de “cambio”, hay que saber  para dónde van los que lo plantean, porque no se puede pasar por alto, que Hitler en Alemania, Mussolini en Italia, Fidel Castro en Cuba y Chávez en Venezuela, para no mencionar más, plantearon el “cambio” y claro que hubo alteraciones en esos  países, pero para  desgracia de los pueblos; en consecuencia la ciudadanía colombiana debe de poseer la suficiente capacidad de discernimiento para no dejarse llevar por los cantos de sirena de quienes maliciosamente buscan  erradicar a la “oligarquía”, mediante un “cambio”.

En  varias oportunidades el remedio resulta peor que la enfermedad; porque quiérase no, Colombia en medio de todas sus vicisitudes y con  múltiples problemas, tiene un sistema de gobierno que se encuentra dentro de la Democracia Liberal, así no sea   óptimo, como el de otros países, en donde la cultura política es bastante avanzada.

Hace algún tiempo, el Señor Pablo Iglesias, Secretario General del partido Podemos en España (marxista), afirmó,  algo que llama poderosamente la atención, en vista de que dijo: “No nos juzgan por lo que hacemos, sino por lo que somos”, y claro que eso debe de ser así, pues como lo planteó el apóstol San Pablo, en la Segunda   Epístola de Corintios: “el mismo Satanás se disfraza  como ángel de  de Luz”.

El tan cacareado “cambio” que proclama la denominada izquierda, es un embeleco, dado que los autenticas cambios se deben de dar dentro de la Democracia Liberal, que es la única alternativa real y factible, para enfrentar al totalitarismo en todas sus expresiones tóxicas, que en Colombia se manifiesta en la trampa comunista del marxismo leninismo con varios partidos políticos.

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Ariel Peña
Ariel Peña

Columnista, Escritor. Presidente de la federación Sindical UTRECOL


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