La real política: el arte de engañar para seguir en lo mismo 

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Mientras el Consejo Superior de la Judicatura —CSJ— con su fallo sacaba otra vez a Manolo Duque de la alcaldía, el presidente Santos visitaba la cárcel de San Diego de Cartagena con su vicepresidente , general Oscar Naranjo. Santos ama tanto a Cartagena que la quiere para él. Aquí el presidente aparece con Judith Figueroa, directora de la cárcel.
Santos inicia la recta final de su gobierno con la joya de la corona: Cartagena.
(¡Pum! ¡pum! ) “En nombre de la República de Colombia sentencio que las capturas de los indiciados se hizo apegada a la constitución y a la ley”.

Mientras golpeaba su mallete contra el escritorio, el juez Cuarto Penal Municipal de Garantía de la vista pública —después de 4 horas de haber escuchado a la fiscalía y a los abogados defensores—  anunciaba la sentencia de legalidad de las capturas contra los indiciados del proceso: el alcalde de Cartagena, Manuel Vicente Duque Vásquez; su hermano José Julián Vásquez; la contralora Distrital, Nubia Fontalvo y el concejal del partido conservador, Jorge Useche. Ahora solo esperan la imputación de cargo de la Fiscalía y la medida que adoptará el juez de la causa: libertad, o medida de aseguramiento recluidos en la casa o en la cárcel de Ternera y San Diego.

Una fuente me informa que la Fiscalía tiene aprobada otras 9 órdenes de capturaque podrían afectar la libertad personal de concejales de las bancadas del partido Liberalla Upartido Verde, Asi, Opción Ciudadana, Cambio Radical. Tal parece que la estrategia es analizar primero cómo le va con la primera cochada de capturas donde estarían presuntamente “los peces gordos” y posteriormente ejecutarían la fase II de la Operación La Heroica. Una vez el juez resuelva la situación jurídica de los capturados, contemplarían la ejecución de las segundas capturas. En todo caso, los concejales de Cartagena se encuentran —como lo dije en un escrito anterior— parecido a Los 12 del Patíbulo: esperando la horca.

La jugada del presidente Santos para quedarse con Cartagena, marca el inicio de la recta final de su mandato, matizado con algunos cambios en su gabinete ministerial para seguir haciendo lo mismo que nos tiene acostumbrado en sus 7 años de mal gobierno. Lo único que salva a Santos es la conquista del Acuerdo de Paz y Terminación Definitiva del Conflicto para una Paz Duradera, un hecho histórico que lo lleva a uno a perdonarlo por sus pecados. Las centenares de protestas que provocó su política gubernamental superó la de cualquier gobierno presidencial, mientras su imagen positiva decreció significativamente.

La conquista de la joya de la corona

Como para darle jerarquía a la investigación de la fiscal 53, Liliana Velázquez Trespalacios, pocas horas antes el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, había llegado a la ciudad para anunciar lo que llamó operación La heroica, que devela una red delincuencial. Desde el búnker de la fiscalía de Cartagena, el hijo del hombre del palustre de Tu y yo, dijo:

“La presunta red de corrupción y tráfico de influencias que se desplegó a nivel del Distrito de Cartagena, en una primera  fase de la operación La Heroica y pusieron al descubierto los hechos de corrupción que tienen que ver con la elección de la actual contralora de la ciudad Nubia Fontalvo, cuya designación y nombramiento fue precedido de presuntas negociaciones que habrían concluido el 7 de enero del 2016”.

Si esas capturas son legales y el juez los manda a la cárcel, a los hermanos Vásquez —y de contera, sus compañeros de desgracia— no los salvan ni Mandrake . El destino de los indiciados está definido: será el suplicio o la entrega de la ciudad al poder central.

El Vicepresidente de Colombia, general Oscar Naranjo, en la cárcel de mujeres, donde probablemente mandarán a la contralora Distrital, Nubia Fontalvo. Aquí aparece con Judith Figueroa y una interna que hace parte del grupo de Teatro.

El presidente Santos ama tanto a Cartagena de Indias que logró reconquistarla por segunda vez en la recta final de sus dos largos períodos presidenciales. El triunvirato presidencialista desplegó su potencial. Primero vino la baba del toro con la suspensión del alcalde Manolo Duque. Luego volvieron trizas la tutela que le había dado un fugaz regreso y el presidente de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura (CSJ), Pedro Alonso Sanabria, se refirió en unos términos muy duros contra la primera autoridad de Cartagena, y, por último, vino la embestida del toro: ¡una cornada al pecho! ¿Sobrevivirá?

Los dos Sancho Panza del presidente Santos (el procurador Fernando Carrillo y el fiscal Néstor Humberto Martínez) ya hicieron lo suyo para que la joya de la coronarevertiera a la Real Hacienda del poder presidencialista bogotano. Cartagena de Indias ahora les pertenece, y Sergio Londoño Zurek será el virrey que tirios y troyanos esperábamos, como en aquellas épocas de Don Felipe II de Borbón que mandaba a sus oidores para escuchar las quejas del pueblo, y después el rey desde sus aposentos mandaba a quien iba a enderezar todos los entuertos políticos y administrativos de la colonia para ponerle orden y cambiar todo para luego seguir haciendo lo mismo.

Esta es la segunda reconquista de Santos para salvar a Cartagena de las garras de la corrupción. (Remember) La primera fue cuando en 2012 nombró a un hombre de empresa de muchos pergaminos, Bruce McMaster, quien en esa época tenía el cargo de director del Departamento de la Prosperidad Social (DPS), y hoy es el poderoso hombre de los industriales del país. En esa oportunidad reemplazó a un hombre enfermo y decrépito (Campo Elías Terán Dix) que por emoción popular lo eligió cansado de la corruptela de la clase política tradicional cartagenera. Pero el pueblo se equivocó: estaba eligiendo a un locutor popular que de administración pública y política, pocon-pocon. Las élites económicas y sectores de la política tradicional dijeron al unísono que Campo Elías Terán Dix hacía parte de una banda de pillos, y por ello fue procesado en materia fiscal y disciplinaria. Terán Dix no fue puesto preso, porque a los acusadores no les dio tiempo de hacerlo. La vida biológica del popular locutor se agotaba inexorablemente, ya que murió antes de probar a Ternera Resort, sobrenombre con el cual el locutor se burlaba de los delincuentes cuando un juez los mandaba a la cárcel de San Fernando de Ternera, donde probablemente también manden a Manolo y a su hermano

Tirios y troyanos se pusieron de acuerdo: en el Palacio de la Aduana gobernaba una banda de pillos. El diario El Universal todos los días publicaba porquerías del burgomaestre denunciando las maromas de los pillos. Luego se sumó la revista SemanaLa W, La FM y todos los medios nacionales. En medio de esta situación, primero llegó la Contraloría y después la Procuraduría y sentenciaron: Campo Elías Terán Dix es un ladrón de 7 zuelas, es el jefe de la banda de pillos. Sandra Morelli (Contralora General de la Nación, CGN) pidió que suspendieran al alcalde. Lo mismo la Procuraduría. Ante este desgobierno, el presidente Santos le dijo a su subalterno, Fernando Carrillo Flórez, quien era el poderoso Ministro del Interior de entonces, (¡coincidencia!) para que suspendiera al alcalde de Cartagena y en su lugar encargara a Bruce McMaster. ¡Así se hizo! Tres años más tarde las mismas autoridades fiscales y disciplinarias dijeron que Campo Elías Terán era inocente.

McMaster tenía todos los pergaminos que se exige en una encargatura, puesto que se supone que viene a salvar la situación; además manejaba un presupuesto de billones de pesos en el DPS. Esto hacía indicar que venían muchas obras para pagar la deuda social que se tiene con los cartageneros más pobres. McMaster apaciguó el clamor popular que protestaba por el desgobierno y la corrupción, y preparó el camino para que apareciera Carlos Otero Gerdts (q.e.p.d.), quien fue nombrado de una terna que el movimiento ASI le presentó a Santos, integrada con Rosario Romero y Juan Conrado. Estas personas fungían de relleno, porque ya el exsenador Juancho García había dicho que tenía alcalde. Y para darle credibilidad al asunto, Carrillo anunció que el alcalde (e) estuviese acompañado de una junta de ilustres ciudadanos y ciudadanas: Bruce Mac MasterAlicia Bossi, del proyecto Cartagena Cómo Vamos; Germán Sierra Anaya, rector de la Universidad de Cartagena; Patricia Martínez Barrios, exrectora de la Universidad Tecnológica de Bolívar y Viceministra de Educación; Adolfo Meisel, gerente del Banco de la República, entre otros.

Santos ya tiene la joya de la corona. Para desgracia del alcalde Manuel Vicente Duque y de sus compañeros y compañera de infortunios hicieron una maniobra legalmente insostenible: elegir a la contralora con una maroma jurídica que se cayó por su propio peso. Son 400 grabaciones donde se devela el modus operandidel control político de un concejo cooptado por la corrupción, al decir del Fiscal General de la Nación.

El pajazo mental de cambiar

Dos personajes siniestros para Cartagena: Carlos Otero (q.e.p.d.) le entrega la banda a Dionisio Vélez Trujillo.

Muy pronto el cambio que todos esperaban se convirtió en un pajazo mental de los que creían en la buena voluntad del gobierno central y de las promesas del presidente Santos y de Carrillo. Carlos Otero Gerdts —que Dios lo tenga en su Santo Reino y le perdone todos sus pecados— cometió muchísimas indelicadezas contra la administración pública, y, con la complicidad de una nueva pandilla de alto turmequé, destrozó a dentelladas el presupuesto oficial hasta cuando fue elegido Dionisio Vélez Trujillo —también de la élite cartagenera—, quien terminó de contramatar los sueños salvadores que Santos y Carrillo nos habían pintado.

Otero Gerdts, era la punta de lanza de Santos y Carrillo, pero quien hurgó todo este plan fue la pareja ideal de la política local, Juancho García y Piedad Zucardi, los verdaderos patrones del difunto Otero, quien fue respaldado por toda la clase política y empresarial de la ciudad, sin excepción. Fue Juancho García —condenado por corrupto por la Corte Suprema de Justicia— quien propuso a Otero como gerente de la campaña electoral “Santos Presidente” en Bolívar, en el entendido que Otero y Santos se conocían desde cuando el Presidente de Colombia era un imberbe grumete. Después del desastre de Otero, nadie salió para decir esta boca es mía. ¡Todos quedaron mudos y sordos!

Hoy, se está repitiendo el sainete con algunos personajes nuevos. Los mismos actos, los mismos personajes, el mismo libreto, y el mismo objeto: obtener la joya de la corona. Campo Elías Terán fue reemplazado por Manolo Duque, y Oscar Brieva por José Julián. La diferencia es que Manolo no tenía una hija traviesa como Egla Terán. Egla le recibió plata a muchos hombres poderosos que contratan con el Distrito. Giovanni Meza le prestó $100 millones que se los entregó cuando estaba en compañía del Tuto Vidale, y no se los pagó. Lo mismo hizo Alfonso El Turco Hilsaca y otros financistas electorales.

Asesorar al hermano

Enrique Santos, asesoró a su hermano Juan Manuel Santos para iniciar el diálogo con las FARC. Aquí aparece con Timochenko en La Habana. Cortesía de Semana.

¿Puedo yo asesorar a mi hermano si está en el gobierno? La respuesta es sí, siempre y cuando no esté precedido de una contraprestación, y que como ciudadano quiere que su hermano gobierne bien. De la misma manera como Enrique Santos Calderón asesoró a su hermano Juan Manuel Santos Calderón para sentarse con las FARC en La Habana y parir el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, ¿cuál sería el problema que José Julián Vásquez asesore a su hermano Manolo Duque Vásquez, quien desconoce la intríngulis de la política local? ¿Cuál es la diferencia entre los acuerdos del presidente Santos con los parlamentarios para elegir Fiscal y, éste designar a colaboradores cercanos como el zar Anticorrupcción (Luis Gustavo Moreno, de Cambio Radical) preso por corrupto, y la mermelada repartida a sus electores con la mermeladita entregada a los concejales de Cartagena para elegir a una contralora de bolsillo? ¿Puede Juancho García —inhabilitado de por vida para ser congresista— asesorar a su hijo, el senador Andrés Felipe García Zuccardi?

No hay ninguna diferencia, mejor, sí hay una pequeña diferencia: Uribe y Santos, en forma descarada repartieron la inversión de los cupos indicativos regionales a los parlamentarios para que éstos votaran por sus proyectos de ley. Para poner un solo ejemplo, Santos fue el autor intelectual de esta “concertación delincuencial”cuando fue Ministro de Hacienda del presidente Andrés Patrana (año 2000), y se lo repartieron a los parlamentarios más corruptos de las regiones. Así ha sido la dinámica del manejo presupuestal de Colombia durante los gobiernos de la dupleta Uribe-Santos, es decir, durante los últimos 15 años. Anualmente se conciertan en algún club de alto turmequé, como el Gun Club y Los Nogales, (antes de que las Farc lo bombardeara) con los capos de los parlamentarios para definir el presupuesto y repartírles la bicoca de $680 mil millones que es la cuenta de bolsillos para comprar los favores legislativos.

Néstor Humberto Martínez, Fiscal General de la Nación, al anunciar en Cartagena, la operación La Heroica.

Repito, ¿cuál es la diferencia? Es cierto, la diferencia es que el Presidente de la República con su ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, los hace incluir en el presupuesto general de la Nación, en tanto el alcalde de Cartagena, como cualquier otro alcalde o gobernador del país, el concierto lo hacen por debajo de la mesa. ¡Dejémonos de pendejadas! —como decimos en la Costa Caribe— para combatir la corrupción debemos hacer un cambio de frente en la fuente: el constituyente primario. ¿Cómo? Elegir inteligentemente a sus mandatarios y representantes para transformar a la Bestia. Hoy, esta Bestia está carcomida por la corrupción en sus tres poderes: el legislativo, el judicial y el presidencial. Pero lo peor, la mitad de la sociedad que los elige son tan corruptos como aquellos.

La Bestia Hambrienta

Sergio Londoño Zurek es un buen chico, muy preparado y merece el apoyo de toda la ciudad para que le ponga orden, transparencia y haya austeridad. La esperanza de la élite cartagenera con Dionisio Vélez Trujillo se desvaneció en cuanto éste gobernó con Alex Char —quien tiene muchos procesos disciplinarios y penales sin resolver— para dejar endeudada la ciudad con más de $785 mil millonesLondoño debe empezar por definir una pléyade de colaboradores que sean dignos del compromiso de cambiarle el rumbo a la ciudad, y para ello debe espernancar los ojos para que no le metan gato por liebre, porque los políticos locales —amangualados con empresarios pupis— son muy astutos para acomodarse a las nuevas circunstancias políticas. El Sistema les exige una gobernabilidad construida repartiendo el presupuesto público a particulares mediante contratos o pagando cash money, como lo hizo Dionisio Vélez, y como lo muestra el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, para justificar la operación La Heroica donde tienen entre las cuerdas —dándole una muñequera limpia— a Manolo Duque Vásquez y a su hermano José Julián Vásquez. Nubia Fontalvo y Jorge Useche, están de paga pato.

Como lo había pronosticado, es improbable que Manolo vuelva a la Plaza de la Aduana. La jugada política que debe hacer Manuel Vicente Duque es renunciar, y así obliga a que se adelanten las elecciones y el pueblo de Cartagena elija inteligentemente, sin financistas y sin que el elector cobre $50 mil pesos por el voto, y quitarle la joya de la corona a los mismos de siempre. Así no le daremos más de comer a la Bestia Hambrienta.

La Bestia tiene hambre, y comerse un alcalde y su hermano, una contralora y 10 concejales de una ciudad muy querida por los colombianos, es un bocato di cardenale.

Por LUCIO TORRES

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