Una Consulta con Armando Martí: Cuando eres tu propio enemigo

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Usualmente, las personas que no logran asumir la responsabilidad de sus actos, se refugian en terceros con el fin de encontrar un culpable para los problemas en la vida. Es así como evaden reconocer sus malos hábitos y defectos de carácter, sin poder superarlos y dejando a la “suerte” y a Dios su destino, esto les impide alcanzar el éxito en sus metas y objetivos, además de su propia realización y satisfacción personal.

Por esta razón, cuando el individuo adopta el papel de víctima en el fondo tiene consciencia sobre sus actitudes saboteadoras y el error que está cometiendo. Sin embargo, es un tema que prefiere no afrontar y esto abre las puertas hacia las enfermedades psicosomáticas y los bloqueos energéticos, pues sienten constantemente una insatisfacción en la mayoría o en algunos  aspectos de su vida, debido a las expectativas tan altas que pueden llegar a ser irreales, por ende son extremadamente perfeccionistas, sin tener en cuenta que el sentido de la experiencia está en el aprendizaje y superación que se obtenga de los triunfos y derrotas. Otros factores influyentes son la baja auto-estima, la poca tolerancia al dolor y a la frustración.

De ahí la importancia, de poder tomarse un tiempo para iniciar un viaje introspectivo y vislumbrar el origen de nuestras limitaciones y dependencias afectivas, que generalmente tienen una raíz en heridas emocionales, situaciones traumáticas en la crianza, sobreprotección y rechazo por parte de los padres o figuras de poder que pudieron generar complejos de inferioridad, falta de expresión de sentimientos, represiones e incluso incapacidad para dar y recibir amor.

Venimos a este mundo a sanar y trascender por medio del reconocimiento, la aceptación, el perdón y la compasión hacia nosotros mismos y los demás. A continuación una breve lista de algunas actitudes específicas, que se sugiere contestar con sinceridad para descubrir si usted es su propio enemigo y empezar un camino de recuperación para alcanzar una mejor versión de sí mismo:

  1. Comienza actividades y proyectos de interés personal sin terminarlos o cumplir el objetivo trazado desde un principio.
  2. Desconfía y piensa que los demás mienten o quieren manipularlo cuando reconocen sus habilidades y fortalezas.
  3.  Suele convencerse a sí mismo de que las relaciones en pareja no funcionan en su vida, no por su culpa, sino por la del otro.
  4. Rechaza oportunidades profesionales por miedo a decidir por sí mismo a salir de su zona de confort.
  5. Piensa excesivamente sobre una situación sin concretar una decisión al respecto o por el contrario actúa muy impulsivamente.
  6. Procrastina al máximo sus deberes y responsabilidades repitiéndose frecuentemente “no puedo”.
  7. Cree que no tiene un talento que lo haga una persona especial, triunfadora y productiva.
  8. No tiene un proyecto de vida con metas claras por lo que cambia fácilmente de rumbo proyectando inestabilidad e inmadurez.
  9. Necesita ejercer control sobre los demás y depende en gran medida de la crítica o la aprobación de los otros.
  10. Siente que la felicidad, la alegría, el amor y la paz no son valores que merece.
  11. Teme al rechazo, al abandono y la soledad, sin lograr sentirse bien consigo mismo.

Ahora bien, cuando encuentre el valor para abrazar la realidad que tanto intentaba ignorar, será mucho más fácil que se responsabilice de su propia vida y descubra el poder de su mente y voluntad. Es momento de superar los miedos que limitan nuestros pensamientos para alcanzar una verdadera paz, tranquilidad y satisfacción, duradera y estable. Como le digo a mis asesorados: Si no soy yo ¿quién? Y si no es ahora ¿cuándo? (Víktor  E. Frankl). Si no lo hace por y para usted, nadie más lo hará, y si no actúa ahora, seguirá postergándolo. Tome control de su vida y deje de ser su propio enemigo.

Por: Armando Martí, Life Coach y Mental Trainer. 

http://www.armandomarti.com

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