El desastre de Corpoamazonía, una entidad tímida e ineficiente


 
Bajo la jurisdicción de la entidad, en cabeza de Luis Alexander Mejía, se han deforestado en los últimos 10 años cerca de 380 mil hectáreas, incumpliendo las funciones establecidas por la Ley 99 de 1993 de protección ambiental.

La realidad ambiental de la Amazonía es escalofriante: Se deforestaron 137 mil hectáreas en el 2018, el caudal de los ríos que nacen en la Cordillera Oriental de los Andes es menor con el paso de los años y la calidad de los suelos, agotados por la deforestación y la excesiva ganadería, transitan hacia la desertificación. Sin lugar a dudas, hay responsabilidades múltiples sobre el desastroso manejo de los recursos naturales renovables, por eso queremos concentrarnos en la autoridad ambiental de la zona amazónica más degradada, la Corporación de Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonía (Corpoamazonía). Vamos por partes.

GRAVE DEFORESTACIÓN

En primer lugar, Corpoamazonía y su responsabilidad frente a la deforestación. Este fenómeno, que ocurre principalmente en el departamento del Caquetá, afecta la calidad de servicios ecosistémicos de todos los habitantes de Colombia (por lo que tiene una responsabilidad derivada mayúscula al ejercer sus funciones en favor de otros territorios). Bajo su jurisdicción, se han deforestado en los últimos 10 años cerca de 380 mil hectáreas, incumpliendo las funciones establecidas por la Ley 99 de 1993 de protección ambiental, evaluación, control y seguimiento de recursos laborales forestales, administración (en coordinación con Parques Nacionales) del sistema nacional de áreas protegidas y la función sancionatoria consagrada en la ley 1333 de 2009.

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MAL MANEJO DEL RECURSO HÍDRICO

En segundo término, la gestión del recurso hídrico. La mayor cuenca colombiana (Río Putumayo, Caquetá, Caguán y Yarí, por mencionar los de mayor caudal) tan sólo recauda por cuenta de la tasa por uso de agua 36,6 millones de pesos para 2019.

El uso del agua ocurre prácticamente sin la respectiva autorización de Corpoamazonia y los POMCA sólo garantizan más burocracia sin resultados efectivos. La calidad de agua del río Caquetá es tan preocupante que los peces allí analizados contienen la mayor concentración de mercurio del país y el mal manejo de los bosques de galería tiene a punto de ocasionar una tragedia en el municipio de Curillo (Caquetá) por cuenta del desvío del río. Flagrante incumpliendo del mandato legal de protección y adecuado manejo de las cuencas hidrográficas junto a la inspección y vigilancia en el marco sancionatorio.

FALTA DE CONTROL DEL TRÁFICO DE FAUNA SILVESTRE

Se pueden mencionar, además, el escaso control al tráfico y tenencia ilegal de fauna silvestre, la insatisfecha función de control, inspección y vigilancia en el vertimiento de aguas residuales en la mayor parte de los municipios de su jurisdicción, afectando el derecho al ambiente sano de quienes allí habitan, agravado por la desconexión de la autoridad ambiental con el Caquetá, el departamento con las mayores problemáticas ambientales de la región.

El actual Director General de Corpoamazonía, Luis Alexander Mejía Bustos, sale con un balance poco alentador de su administración. Tan sólo el 3,9% de los ingresos depende de tasas y contribuciones, que son en esencia el pago por el aprovechamiento de los recursos naturales (sobrexplotados en la región) y la tasa de deforestación se duplicó en su periodo. Sin lugar a dudas, el ejercicio de funciones de Corpoamazonía es ineficaz para enfrentar los retos que supone un territorio estratégico para el país y su actitud es muy tímida frente al reto.

CUESTIONADA GESTIÓN 

Luis Alexander Mejía.

 

El Director Mejía Bustos, es igualmente responsable de todo el caos de la deforestación en la zona, porque ha debido prevenirla, pero en su mandato se aumentó el problema.

Por su parte, Jhon Jairo Arbelaez Galdino, Director Territorial Corpoamazonía en el Amazonas, y quien es familiar del reciente Gobernador electo del departamento, muestra una pobre gestión con altos índices de deforestación elevados, minería ilegal, indígenas enfermos y tráfico de fauna.

Corpoamazonía tiene tres territoriales en los departamentos del sur del país: Caquetá, Putumayo y Amazonas. Y su Dirección General se encuentra en Mocoa, capital putumayense.

PRÓXIMA ELECCIÓN

Ahora, se avecina la elección del nuevo Director de la entidad para el periodo 2020-2013, y como se ha advertido, la responsabilidad de Corpoamazonía es mayúscula. El nuevo timonel requiere un líder que conozca la región, que haya liderado procesos con las comunidades para transformar la realidad ambiental amazónica a través de la educación ambiental, que tenga el conocimiento técnico y que tenga capacidad de mando en el cumplimiento de las normas ambientales en un territorio que se ha acostumbrado a usar sus recursos sin que la autoridad ambiental tenga noticias, no basta con ser un gran académico.

De las hojas de vida habilitadas para el proceso de elección del Director de Corpoamazonía, se destaca la de Marlon Monsalve, conocedor como pocos de los problemas ambientales amazónicos, quien ha liderado procesos ambientales (desde iniciativas normativas sobre el derecho al agua hasta la cátedra ambiental en diversos municipios), ha ejercido la docencia en derecho ambiental con perspectiva amazónica y es natural del Caquetá, el departamento al que la autoridad ambiental amazónica debe poner la lupa. Está en juego el mayor patrimonio del país y hay que recuperar la autoridad ambiental.

Decimos lo que otros callan
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2 COMENTARIOS

  1. Documental valiosos, sino fuera por prestarse a una mediatica Campaña de desprestigio contra los directores territoriales que no tienen velas en ese entierro

  2. Importante labor es LAMENTABLE la ptologia de la CORRUPCION en las CAR;s – cabe preguntar que hacen los CONSEJEROS de las CARS ….INDIGENA, DE ONG´s de los Alcaldes , de la presidencia y el Ministerio del Ambiente, ? parece que CORMACARENA; esta en similar o peor situación

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