¿Qué clase de político quieres para Bucaramanga?

Un recuento sobre los diferentes típos de dirigentes que tenemos en la capital santandereana.

Hoy, un discurso anti-político y anti-corrupción, es la mejor estrategia para captar votos y en muchos casos ha sido efectiva para llegar al poder. Empero, lo único que ha demostrado es la ausencia de propuestas forjando gobiernos catastróficos.  Esta estrategia, sumada al camuflaje de candidatos independientes por firmas coadyuva la destrucción de la poca solidez de partidos o movimientos políticos, que hoy acuden a este discurso en su mayoría tramoyista.

Discursos que convierten la política en un espectáculo, como lo ha expresado Rogerd Gerad Schwartzenberg en su libro Show de la Política: “Los hombres políticos se comportan siempre como actores, constituyen un star-system que es muy peligroso para la democracia, ya que los electores eligen a los personajes en lugar del programa”

Esta moda, es lo que hoy me lleva hablarles de la clase de políticos que existen en el grupo de candidatos a la Alcaldía de Bucaramanga:

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POLÍTICO DE SERVICIO. Su actuar se enmarca en una vocación innata al servicio y desinteresada. Se evidencian porque al ejercer cargos públicos no modifican su forma de vida, el poder ni el dinero los embruja; su objetivo son sus proyectos para lograr cambios dirigidos al desarrollo de la sociedad. Están representados en jóvenes, inteligentes, y estudiosos. Su accionar ético va dirigido siempre a la satisfacción del interés general. No son influenciables en sus objetivos y decisiones. Su punto débil los políticos tradicionales que tratan de permearlos.

En la baraja de candidatos encontramos, dos: Uno que peligra por su apoyo de casa política y el otro por las adhesiones que pueda recibir.

POLÍTICO AMBICIOSO. Surgen de menos a más en jerarquías de una estructura política, o social, gracias a dineros del Estado. Son herederos del característico politiquero corrupto que solo ve la necesidad de tener un cargo público para enriquecerse. Son manipuladores, su objetivo ganar para aumentar su capital económico y liderazgo sin importar los medios, todo es susceptible de negociar, son grandes estrategas de la política, hábiles para engañar al ciudadano. Es el característico que usa a quienes lo rodean y apoyan, mientras le sirva a su negocio, paga por los votos, por ello sus campañas son costosas, son los primeros en contratar asesores de imagen.

Encontramos en los candidatos, dos políticos tradicionales y dos jóvenes ambiciosos, su respaldo económico y característica de manipulación podría llevarlos al poder fácilmente.

POLÍTICO DE STATUS SOCIAL. Su ambición principal -el Poder- para adquirir un estatus en la Sociedad, tienen un soporte económico apreciable logrado con negocios particulares o como políticos ambiciosos, pero ello no les permite ingresar a una clase social empresarial o de apellido. Aunque tienen el dinero consideran que el poder político que les brinda el ser Alcalde, les entrega ese boleto de ingreso a la clase alta de una sociedad.  Estos Políticos son una mezcla de buenas intenciones con interés particular, por eso a la Comunidad le expresan su objetivo de ayudarles, estructuran grandes proyectos, y los cumplen, pero paralelamente negocian el erario con quienes lo apoyan para llegar al poder. Puede que no lleguen al poder para enriquecerse, pero quienes lo rodean siempre esperan recompensa.

Encontramos dos candidatos uno de la política regional tradicional y otro joven que nace de esa misma política.

POLÍTICO SOÑADOR. Siempre tiene buenas intenciones, se caracteriza por su nobleza y a veces ingenuidad; es optimista, idealista de la perfección Estatal y expresa siempre la realidad al elector, busca el cambio para el desarrollo de la ciudad. Son personas intachables en la sociedad, inteligentes, han forjado su vida profesional y económica bajo parámetros éticos siendo totalmente exitosos. Son ejemplos a seguir, no se dejan influenciar, pero por ser tan soñadores y a veces inocentes, su discurso no llega a la gente, al votante, son escuchados, pero no seduce el día de elecciones. Son buenos candidatos, pero no son atractivos para el votante, los ven lejanos e incomprensibles, sin experiencia, a veces los ven como un riesgo para el desarrollo.

Encontramos cuatro candidatos, dos de partidos tradicionales, y dos de los que podríamos decir la nueva política local.

POLÍTICO TRADICIONAL. Desea el poder siempre para beneficio propio y de su grupo, clientelista, con maquinaria, negociantes de la política, para ellos el interés es primero personal, segundo la familia, tercero los amigos, cuarto su grupo político. Son casas políticas que heredan el poder como un trono en la familia como primera opción, después sus aliados o quien les genere mantenerse en el poder. Su ambición, el dinero y el poder, son manipuladores, en su mayoría incompetentes. La ética no está en sus parámetros para llegar al poder. Son expertos en manifestar ciudadano lo que quiere escuchar para engañarlo y lograr su voto. Sin embargo, en el camino se encuentran disfrazados de buenas intenciones de servicio y dirigen parte de su gobierno a ello con el interés particular de mantenerse en el mismo y heredarlo.

En los candidatos emergen cuatro que representan al político tradicional.

POLÍTICO NARCISTA. Es el político más popular, un Dios intocable, perfecto, el mejor actor, dueño del show continuo, su objetivo ser el protagonista del colectivo ciudadano, el centro de atención de los medios de comunicación, su actividad diaria siempre es mediática. Su objetivo para llegar al primer cargo es cumplir sus ideales, su meta personal, sin embargo, para mantener popularidad dirige parte de su gobierno a la satisfacción del interés general en los sectores donde tenga réditos de popularidad. Para ello su estratégica es un discurso populista continuo. Posee gran oratoria, discurso incendiario, con personalidad carismática, y gusta de los escándalos, ser adalid de la lucha anticorrupción, y reiterativo en descalificar a toda persona que no esté en su línea de pensamiento y dirección de gobierno.

No encontramos ningún candidato de esta clase en la baraja a la Alcaldía de Bucaramanga.

Ubiquen su candidato sin olvidar que queremos para Bucaramanga. Es nuestro deber elegir responsablemente, después controlar de forma participativa y responsable.

MMAG

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