Rechazamos el asesinato de líderes sociales, pero no todos los ataques son por móviles politicos. Muchos tienen origen en el mundo de la delincuencia comun como el caso del jefe de la Unión Patriótica, César Plata. delincuencia.
Cuando se conoció la noticia sobre el atentado al jefe de la Unión Patriótica (UP) en Soacha, Luis César Plata, el pasado 31 de agosto de 2018, de inmediato algunos destacados dirigentes de la izquierda salieron a los medios y las redes de Internet a condenar al Gobierno por no combatir el plan sistematico de la extrema derecha para asesinar a los líderes sociales del país.
Plata es un activista consumado de la UP, que se desempeña como vicepresidente de la Junta de Acción Comunal de Cazucá, quien maneja las bases de ese movimiento y otros de izquierda en este municipio cundinamarqués, ubicado en el Sur de Bogotá.
El atentado generó revuelo en Soacha, al punto de que las autoridades citaron a un consejo extraordinario de seguridad, para establecer medidas de protección para el mencionado líder y ofrecer una recompensa de $4 millones por información que ayudara a capturar a los responsables.
En ese momento, los miembros de la Unión Patriótica alertaron sobre la persecución que nuevamente soportan los líderes de izquierda y señalaron que Plata era un sobreviviente de una masacre en el Urabá, hace más de 20 años. Hasta comunicado emitió ese movimiento, liderado por Aida Abella, señalando posibles grupos paramilitares.
Miremos lo que dijo el Senador del Polo Democrático Alirio Uribe:
Miremos lo que dijo la Senadora de los Decentes Aida Abella:
Miremos lo que dijo el Senador de los Decentes Gustavo Bolívar:
Según la Fiscalía, después hija de Plata también confesó ante un juez del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (CAIVAS) ser la autora intelectual del intento de asesinato contra su padre. La menor, en su declaración, ratificó que «mandó matar a su papá porque abusaba sexualmente de ella«. La adolescente fue dejada a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), y de los fiscales de infancia por el delito de tentativa de homicidio agravado.
Rechazamos los asesinatos de los líderes sociales en Colombia, pero no todos los que han muerto en extrañas circunstancias, son víctimas de un plan de exterminio por su labor política o social.

No hay que desconocer que muchos líderes sociales en el país, desafortunadamente han sido asesinados por bandas criminales o paramilitares y demás enemigos, pero como en el caso de Plata, hay muchos personajes que han sido atacados, no precisamente por sus actividades políticas, sino por violaciones de adultos o menores, secuestros, extrosiones, robos de dinero, hurto de vehículos, negocios de drogas, asaltos u atracos, tráfico de armas, disputas entre bandas delincuenciales, problemas personales, líos sentimentales, riñas por tragos, etc., según lo han confirmado las propias autoridades del país.
Ese ejemplo de Plata, representa, en parte, la doble moral de algunos dirigentes politicos del país, que gritan ante la ciudadanía su lucha contra la corrupción y las malas costumbres en el país, pero por dentro su oscuridad es total, en todos los aspectos.
Afortunadamente Plata no fue asesinado, para que responda ante la justicia por violar a su propia hija menor, porque de lo contrario, los líderes de la izquierda (en medio de una desinformación, no sabemos si mal intencionada o no) le hubiesen cargado también ese muerto al Gobierno, a la extrema derecha y hasta a los uribistas.
¿Por qué no se pronuncian los Uribes, Abellas, Bolívares y Córdobas sobre la violación de mujeres y menores por gente de la izquierda? ¿Por qué no opinan sobre este escándaloso caso dentro de la Unión Patriótica?
Las pruebas son contundentes … ojalá no salgan a decir que fue un montaje para «enlodar» el buen nombre del transpartente dirigente de la UP.