El Mandatario dispuso la medida tras un escándalo nacional por la difusión de imágenes que evidenciaron privilegios y presencia de artistas, comida y licor en el citado penal.
El Presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, anunció el traslado inmediato de los cabecillas de bandas criminales implicados en la fiesta celebrada dentro de la cárcel La Paz de Itagüí, Antioquia, hacia un centro penitenciario en Bogotá.
La declaración se realizó durante el consejo de ministros de este lunes 13 de abril desde Ipiales (Nariño), tras la polémica escándalo general generado por la difusión de imágenes en las que se observa una celebración en el citado penal antioqueño con la participación del cantante vallenato romántico Nelson Velásquez, donde se evidencian privilegios, invitados, camionetas de alta gama, comidas, mujeres y licor en el penal, con el aval de funcionarios o guardias del Instituto Nacional Penitenciarios y Carcelarios, Inpec.
“Los señores que hicieron la ‘fiestica’ salen de la cárcel y entran a otra, trasladados a Bogotá. Salen de Itagüí, se acabó el tema”, afirmó Petro.
El Mandatario expuso que la medida busca poner fin a las irregularidades que se evidenciaron y restablecer la autoridad en el sistema penitenciario.
La decisión del Jefe de Estado impacta directamente a jefes delictivos que, pese a participar en mesas de paz con el Gobierno Nacional, patrocinaron esta clase de eventos en su sitio de reclusión, a pesar de ser prohibidos por el sistema carcelario del país.
Petro advirtió a quienes pretendan aprovechar los diálogos de paz para actividades ilícitas y mencionó una reducción reciente de cultivos de hoja de coca en el país, atribuyendo estos resultados a las políticas de su administración.
La reacción de la administración nacional llegó después de que se difundieran imágenes en redes sociales de la fiesta organizada el 8 de abril en el patio uno de la cárcel. En los videos se observa una parranda vallenata, mesas decoradas con abundante comida, botellas de licor, equipos de sonido profesional y la actuación de Velásquez, a quien los jefes de las bandas criminales le habrían pagado más de 100 millones de pesos. Según las denuncias realizadas por los concejales Claudia Carrasquilla y Andrés Tobón, el evento habría tenido un costo cercano a los 500 millones de pesos, financiado por los propios internos, cabecillas de estructuras criminales.










