El Gobierno plantea un plan de choque de hasta $10 billones para enfrentar la crisis de salud, recuperar el acceso oportuno a medicamentos y fortalecer el control sobre las EPS.
El gobierno del Presidente Abelardo de la Espriella anunció un plan de choque para enfrentar la crisis que atraviesa el sistema de salud colombiano, con una inversión de hasta $10 billones durante los primeros 90 días, según las primeras líneas de la estrategia presentadas por el nuevo Ejecutivo. Entre las prioridades está recuperar el acceso oportuno a medicamentos y tratamientos para la ciudadanía.
La propuesta contempla una inyección de dinero por parte del Gobierno para la salud, es decir restablecer el flujo de recursos al sistema; revisar la financiación del Estado por la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y realizar revisiones o controles periódicos sobre el uso que las EPS hacen de esos dineros.
Recordemos que la salud en Colombia está en crisis por las malas decisiones del pasado gobierno del expresidente Gustavo Petro Urrego, especialmente debido al pésimo manejo que le dieron sus exministros Carolina Corcho y Guillermo Alfonso Jaramillo a esa cartera, y otros funcionarios del sector.
Uno de los puntos centrales es la recuperación de la entrega de medicamentos a los pacientes. De La Espriella ha planteado que los colombianos tengan acceso oportuno a sus tratamientos y ha señalado que se deben proteger especialmente los pacientes crónicos y las poblaciones vulnerables. Está en la mesa la posibilidad de compra de medicamentos prioritarios para resolver los represamientos en los diferentes centros médicos.
El plan también contempla retomar la política de presupuestos máximos que son un mecanismo para financiar servicios, medicamentos y tecnologías que no están cubiertos con la UPC, además de establecer controles de precios para medicamentos, tecnologías y dispositivos médicos.
Otro componente anunciado es fortalecer la vigilancia sobre las EPS, o sea, mayor control mediante revisión trimestral de su ejecución. La propuesta plantea poner límites a sus costos administrativos y observar la utilización de los recursos públicos, con auditorías y mecanismos anticorrupción, como trazabilidad, cuando existan indicios de irregularidades o ineficiencia.
En este punto, no se ha anunciado la desaparición de las EPS ni un sistema en el que el Gobierno asuma de manera general y directa la entrega de todos los medicamentos a los ciudadanos. La propuesta mantiene a las EPS dentro del sistema y busca hacer más estricta la vigilancia sobre su gestión.
Actualmente, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) continúa administrando recursos relacionados con los presupuestos máximos y existen mecanismos de giro directo a EPS e Instituciones Prestadora de Salud (IPS) bajo las reglas vigentes.
En resumen, el cambio del gobierno de De La Espriella consiste en un plan de rescate financiero y administrativo del sistema, acompañado de mayores controles sobre las EPS y de medidas destinadas a recuperar el suministro oportuno de medicamentos. La magnitud del cambio dependerá de las normas y actos administrativos que el Gobierno expida para desarrollar estas propuestas.
El objetivo final anunciado por el Ejecutivo, bajo la dirección de Abelardo De La Espriella, es que la crisis de medicamentos y tratamientos sea atendida mediante una combinación de inyección de recursos, recuperación del flujo financiero, vigilancia a las EPS y mayor control sobre el gasto en medicamentos y tecnologías de salud.










