Quedó al descubierto que la repentina amistad del expresidente Gustavo Petro Urrego con el reconocido criminal Salvatore Mancuso, jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), solo tenía como propósito y era que acusara falsamente al expresidente Álvaro Uribe, al excandidato presidencial Germán Vargas Lleras y al actual mandatario Abelardo De La Espriella con fines políticos para darles una mala imagen ante los colombianos en la época electoral.
Petro volvió de la noche a la mañana a Mancuso Gestor de Paz y lo trajo al país, desde un cárcel en Estados Unidos donde estaba extraditado por narcotrafico, para que supuestamente contara su verdad sobre el conflicto armado. Inclusive, el exmandatario de izquierda apareció con el jefe paramilitar que tanto repudiaba en eventos públicos y hasta le puso un sombrero de la paz en medio de risas, pero su verdadera intención era que él enlodara los nombres de los tres personajes citados a quienes considera sus peores enemigos políticos.
Así lo reconoció publicamente el propio Mancuso al leer una declaración en su red social X que se difundió rapidamente entre la ciudadanía.
«Delegados del Gobierno Petro nos pidieron a los excomandantes de las Autodefensas acusar a tres hombres para ganar una elección: (Álvaro) Uribe, (Germán) Vargas Lleras y (Abelardo) De La Espriella», dijo el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, al reafirmar las declaraciones de la exdirectora del DAPRE, Angie Rodríguez, quien mencionó un intento de instrumentalización política por parte de delegados del anterior Gobierno a los entonces gestores de paz y exjefes de las AUC.
Recordemos que el temible exparamilitar también fue acogido por la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), en forma sospechosa y cómplice con el Gobierno de la época para que revelara sus nexos con Uribe, Vargas Lleras y De La Espriella, lo cual este nunca hizo.
Saquen sus conclusiones…









