A Evo Morales le dieron de su propia Medicina

Evo Morales

 
Ariel Peña

La bestia comunista venezolana de Nicolás Maduro, en su cuenta de  Twitter, dijo: “las mafias fascistas están asaltando el poder en Bolivia”, claro que este  dictador en su ignorancia suma, desconoce que el fascismo es hijo del marxismo como lo hemos demostrado varias veces; además,  con una actitud, esa si fascista, fue como  Evo Morales en el 2003, provocó el derrocamiento del presidente constitucional de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, ya que como cocalero dirigió una insurrección, que prácticamente fue una analogía de la marcha sobre  Roma organizada en 1922 por Benito Mussolini fundador del fascismo, sin embargo la mamerteria latinoamericana dio vítores en esa oportunidad, respaldando la  conjura de Morales que más tarde lo llevó a la presidencia en el 2006.

Como un simple siervo del sátrapa cubano Fidel Castro, el 30 de diciembre de 2005, Evo Morales fue a La Habana a dedicarle el triunfo  en las elecciones presidenciales de Bolivia y a  recibir instrucciones sobre la manera como debía dirigir los destinos de su país, de ahí que una de las primeras decisiones de Evo Morales como presidente, fue incorporar a Bolivia al ALBA (alianza bolivariana para los pueblos de nuestra América) que es un bodrio insignificante en la economía de la región, pero que sirvió para que el orate de Hugo Chávez mantuviera a la zanganería cubana,  regalando el petróleo venezolano.

El 10 de septiembre de 2008, Morales para mostrar su “antiimperialismo”, expulsó al embajador de EE.UU en Bolivia y desde esa época no hay embajador de USA, esa situación se ha dado por la influencia que tenia La Habana sobre Evo Morales, lo que demuestra que la renuncia de Evo Morales el pasado 10 de noviembre es un golpe al foro de Sao Pablo y al socialismo del siglo XXl en Latinoamérica y, para algunos es una nueva versión de la caída del muro de Berlín que precisamente el 9 y  10 de noviembre cumplió 30 años.

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La llamada izquierda califica como un Golpe de Estado la renuncia  de Evo Morales, pero no mencionan que ese gobierno cometió un vulgar fraude el 20 de octubre para evitar la segunda vuelta, que indiscutiblemente perdería el mandatario, por lo que al reconocer el mismo Evo las irregularidades en esas  elecciones, no tenía  autoridad moral ni capacidad política para permanecer en el cargo, porque de igual manera en el Perú en el 2000 estando en la presidencia Alberto Fujimori realizó un fraude y por eso  tuvo que ser destituido, sin tanta alharaca internacional, como ahora ocurre con  Evo Morales, porque en esa ocasión a la destitución de Fujimori nadie la califico como un  Golpe de Estado y por el contrario la mayoría de gobiernos y partidos políticos de la región la celebraron.

Con el cuento del indigenismo igual que hizo Hugo Chávez con el bolivarianismo, el expresidente boliviano montó su trama para engañar a las etnias indígenas, pero en el fondo tanto ese indigenismo como el bolivarianismo eran mascarones para timar a los pueblos, ya que además nunca ha quedado claro que Morales sea auténticamente indígena, y su llegada al poder, fue producto  principalmente  de un ardid marxista.

La poderosa Central Obrera Boliviana, demostró al pedirle también la renuncia A Evo Morales, que la independencia y la democracia sindical han sido  pilares fundamentales en donde descansa su autonomía y su unidad frente al poder político, ejemplo que deberían seguir algunos  sectores del sindicalismo colombiano,  que  están convertidos en apéndices de partidos y grupos políticos especialmente de los que llaman de izquierda.

En resumidas cuentas a Evo Morales le dieron de su propia medicina, porque así como hizo defenestrar en el 2003 al presidente Gonzalo Sánchez, le toco seguir el camino de Sánchez y renunciar, no obstante el obsecuente apoyo de la de la fauna marxista leninista latinoamericana, que tenia a Bolivia con un  enclave para proyectar  el socialismo del siglo XXl en la región y,  construir la Unión Soviética Latinoamericana, como lo quería Hugo Chávez siguiendo con la invención de la “patria grande”, truco comunista para descrestar cándidos.

Al igual que en Venezuela, el gobierno de Bolivia tuvo asesoría de agentes cubanos, para controlar mediante el espionaje a los opositores, sin embargo el papel de esos agentes no alcanzó todas   las  características que tienen en  el país vecino, donde mediante la tortura  y el crimen los esbirros cubanos amedrantan y degradan a la población, para consolidar el régimen comunista de Nicolás Maduro, que es una simple marioneta de  La Habana.

 

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