La Perversidad del Gasto Público como propuesta de Gobierno en las Elecciones Presidenciales

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Por Magda Amado Gaona.

En Colombia este fin de semana vamos a ejercer el derecho al voto para elegir nuestro jefe de Estado y de Gobierno. Por ende, tenemos la responsabilidad de elegir la persona que en primer lugar defienda nuestro Estado Social de derecho y la democracia participativa que prescribe nuestra Constitución Nacional y para ello se debe respetar los principios de la Hacienda Pública necesarios para la estabilidad del Estado.

Dichos principios son suministrar bienes y servicios necesarios para la calidad de vida e inclusión social, el segundo la redistribución de la riqueza para dar un mayor bienestar a la población por medio de una distribución más equitativa de los recursos.  El tercero, el principio de estabilidad económica todo dirigido a garantizar el cuarto principio referente al desarrollo social, económico y ambiental todo dentro del marco de una regla fiscal para el ejercicio del gasto público y la deuda pública.

Conforme a lo anterior, todos los candidatos deben enmarcar sus propuestas en estos principios de forma correlacionada, situación que no se evidencia en determinados programas de gobierno en donde se pretende vender humo al ignorante, al resentido o simplemente a quien siente odio a determinado sector político y creen que con elegir al contrario los problemas se solucionan.  Estas propuestas populistas incumplen la regla fiscal y por ende afectan la estabilidad económica del país.

Existen programas de gobierno que presentan ante los ciudadanos como única forma de solución a los problemas del país la redistribución de la riqueza aumentando el gasto público y limitando o castigando el sector productivo del país. Frente a ello ya sabemos lo que pasara, un incumplimiento de promesas, descontento del ciudadano; la búsqueda de responsables en otros sectores del Estado y la sociedad y por ende las consecuencias negativas que afectaran sin duda el desarrollo del País.

Los programas de gobierno deben estar caracterizados por la razonabilidad. No pueden conllevar propuestas inviables ajenas a la realidad y capacidad de un Estado; no pueden expresar planes que jamás podrán realizarse, como decir que se construirán metros subterráneos en todas las ciudades del país en un periodo de cuatro años con pasajes gratis para todos, ni existe el dinero ni existe la necesidad.

Ojo con los candidatos que prometen cheques sin fondos, o concretamente subsidios sin fondos, candidatos que prometen ampliar la burocracia del estado sin fondos y sin necesidad. (Como refiero el candidato Fajardo respecto a un candidato que realiza propuestas que vuelan el presupuesto general de la nación en más de 65 Billones de pesos).  El estado no es un barril sin fondo. El Estado bajo el principio de redistribución de la riqueza refiere al mínimo equilibrio en las relaciones económicas y sociales.

El gasto público siempre afectara el desarrollo social y económico del País. La Corte Constitucional al referirse a los propósitos de la Hacienda Pública nos afirma estos postulados respecto a la política fiscal que debe establecer un Jefe de estado y de Gobierno dentro del marco de la  RACIONALIZACION DE LAS RENTAS Y LA ESTABILIDAD ECONOMICA:  “No obstante, ese enfoque inicial que durante mucho tiempo determinó el ámbito de acción de la hacienda pública, ha sido complementado haciendo que mediante ella se procure la racionalización de las rentas y los gastos de tal manera que su manejo se oriente también: a la redistribución de la riqueza con miras al mejoramiento de las condiciones de vida, fundamentalmente de los sectores poblacionales más vulnerables; al fomento de la estabilidad mediante la regulación de la actividad económica y el comportamiento de los agentes de esa naturaleza y a la promoción del desarrollo mediante obras de infraestructura e inversión social. “

Equivocarnos en un modelo de gobierno donde se evidencia el autoritarismo, el despilfarro del erario público, el irrespeto a la Constitución y la Ley es llevar a destruir la democracia. La mentira y el engaño basado en las necesidades de un pueblo para llegar al poder engendra el asomo de una dictadura, el asomo de la tiranía junto al aumento de la pobreza. Es un riesgo que no podemos correr; no debemos dejarnos nublar el pensamiento al momento de elegir.

Elegir un jefe de Estado y de Gobierno que su política pública se enmarque en el populismo es poner en riesgo nuestro Estado y nuestra Democracia. Sentir odio por una persona, un político o un sector no nos puede conllevar a votar por quien nos vende humo al hablarnos bonito al oído, ello expresa cobardía como ciudadano al no elegir con responsabilidad por el presente y futuro del País.

Dejarse endulzar el oído con ilusiones en una democracia es perverso. Es necesario analizar los programas de gobierno de cada candidato y votar por los que serán una realidad y respetarán la Constitución y la Ley en especial la sostenibilidad fiscal que es el Instrumento para alcanzar de manera progresiva, las finalidades del Estado Social y Democrático de Derecho.

Mi voto es por quien respete la sostenibilidad fiscal de este país y tenga la capacidad comprobada de dirigir un gobierno donde el gasto público se mejore sin aumentarlo generando inclusión social. MI VOTO SERA POR QUIEN SABE GASTAR NO POR QUIEN GASTA MÁS. Hoy queremos eficiencia del gasto sin corrupción.

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Magda Amado Gaona

Abogada y Magister en Gobierno


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