Entre septiembre de 2025 y junio de 2026, llevar a un profesional extranjero a trabajar a Estados Unidos costó US$100.000 adicionales por cada nueva visa H-1B. Contratar al mismo profesional para que trabajara a distancia desde Bogotá o Medellín no costaba un dólar extra. Un juez federal tumbó la tarifa en junio, pero la lección quedó aprendida, y explica en buena parte por qué cada vez más colombianos encienden el computador por la mañana para trabajar en equipos de empresas estadounidenses, con salarios pactados en dólares y sin haber emigrado.
La tormenta perfecta en el mercado laboral de EE. UU.
El fenómeno se conoce como nearshoring: trasladar operaciones y contratación a países cercanos, en la misma zona horaria, en lugar de destinos lejanos como India o Filipinas. No es nuevo, pero en el último año se aceleró por una combinación inusual de factores.
El primero es migratorio. La tarifa de US$100.000 por cada nueva petición de visa H-1B, impuesta por proclamación presidencial desde el 21 de septiembre de 2025, congeló la importación de talento: a mediados de febrero de 2026, apenas 85 empleadores la habían pagado en todo Estados Unidos, según la firma de análisis Staffing Industry Analysts, y las peticiones para trabajadores en el exterior cayeron 87% frente al mismo periodo del año anterior. Un tribunal federal de Massachusetts anuló el cobro el 8 de junio de 2026; el gobierno apeló y el caso avanza por vía rápida, así que la regla puede volver. Con ese panorama, muchas empresas optaron por la alternativa que no depende de ningún juez: no traer al trabajador, sino contratarlo donde está.
El segundo es la inteligencia artificial. En lo corrido de 2026, el sector tecnológico estadounidense ha despedido a más de 122.000 trabajadores, una cifra que ya supera el total de todo 2025, según el rastreador Layoffs.fyi, mientras Google, Amazon, Meta y Microsoft planean invertir este año US$725.000 millones en infraestructura de IA. Y el golpe se concentra en los cargos de entrada: un estudio de investigadores de Harvard, basado en datos de 66 millones de trabajadores, encontró que en las empresas que adoptaron IA generativa la contratación de personal junior cayó cerca de un 80%.
La paradoja es que, pese a los despidos, el desempleo en las ocupaciones tecnológicas de EE. UU. era de apenas 2,9% en junio, frente a una tasa general del 4,2%, según CompTIA. El talento con experiencia sigue siendo escaso y caro, y la vía de las visas quedó envuelta en incertidumbre. La salida que están tomando muchas compañías: contratar al sur, a distancia.

El giro es también cualitativo. En la más reciente encuesta global de outsourcing de Deloitte, el acceso al talento desplazó por primera vez a la reducción de costos como principal motivo para tercerizar: solo el 34% de las empresas pone el costo de primero, frente al 70% en 2020. Y aunque análisis como los del centro de estudios CSIS describen un enfriamiento de la inversión fabril por la incertidumbre arancelaria alrededor de la revisión del T-MEC, esa desaceleración es de las fábricas, no del talento: Everest Group proyecta un crecimiento del 17% en la tercerización de finanzas y contabilidad hacia América Latina hasta 2026, y en la plataforma Deel los roles de «entrenador de IA» contratados a través de fronteras crecieron 283% en 2025, el cargo internacional de mayor crecimiento.
Colombia: mucho talento… y un déficit de 83.000
Colombia llega a esta ola con una posición curiosa: exporta talento digital mientras a ella misma le falta. Los números del sector lo resumen:
- Ventas récord de la industria del software: $44,2 billones de pesos en 2024, un 50% más que en 2020 (Fedesoft).
- 406.000 personas empleadas por el sector, frente a 326.000 en 2018 (Fedesoft).
- Los servicios digitales ya son el 12,1% de las exportaciones de servicios del país, frente al 5,7% de 2014.
- Tercer mercado de BPO de América Latina, con ingresos por US$2.951 millones, detrás de Brasil y México (ProColombia).
- Un déficit de 83.000 profesionales de tecnología (estudio MinTIC y Fedesoft), con brechas del 40% en computación en la nube y análisis de datos, y del 35% en desarrollo de software (Portafolio).
Aun así, la infraestructura de talento se mueve: universidades como la Nacional, los Andes, la Javeriana y EAFIT alimentan el mercado; en Medellín, Ruta N duplicó su programa de aceleración (48 startups seleccionadas para Medellín Next 2026, entre más de 140 aspirantes), y Barranquilla atrajo más de US$469 millones en inversión extranjera en 2025 con la apuesta explícita de convertirse en hub de nearshoring. Estados Unidos, además, es el mayor inversionista extranjero del país: el 30,6% de toda la inversión que recibió Colombia entre 2021 y 2025, según ProColombia.
Un mercado con intermediarios especializados
Detrás de muchas de estas contrataciones hay firmas de reclutamiento dedicadas exclusivamente al corredor entre Estados Unidos y América Latina. Una de ellas es Nearshore Business Solutions, que busca, filtra y presenta candidatos de la región (desarrolladores, vendedores, contadores, personal de servicio al cliente) a compañías norteamericanas que quieren armar equipos remotos sin abrir una filial local.
El modelo mueve cifras considerables. La firma reporta el caso de una empresa de software estadounidense que armó en Guadalajara (México) un equipo de 50 representantes de desarrollo de negocio: los primeros diez fueron contratados en menos de 30 días y el ahorro frente a salarios equivalentes en Estados Unidos ronda los US$32.000 anuales por persona, unos US$1,6 millones al año en total. Colombia compite por ese mismo tipo de operaciones, con el huso horario de Nueva York a su favor y una afinidad cultural con el mercado estadounidense que el propio sector del reclutamiento usa como argumento de venta.
Los salarios y la letra menuda
La brecha salarial es el motor del fenómeno. Las cifras disponibles, de menor a mayor:
| Perfil | Ingreso mensual aproximado | Fuente |
|---|---|---|
| Desarrollador promedio en Colombia (mercado local) | $3,1 millones de pesos (≈ US$960) | Indeed, junio de 2026 |
| Ofertas remotas de empleadores de EE. UU. para aplicar desde Colombia | US$1.000 a US$2.500 | ofertas publicadas, prensa colombiana |
| Desarrollador senior de la región para clientes de EE. UU. | ≈ US$5.000 (US$60.000 al año) | Arc.dev |
| Desarrollador senior dentro de EE. UU. | US$11.750 a US$18.350 (US$141.000 a US$220.000 al año) | Glassdoor |
Para el empleador, contratar a ese senior remoto cuesta menos de la mitad de lo que costaría dentro de Estados Unidos; para el profesional, el ingreso es varias veces el del mercado local.
Pero hay letra menuda, y conviene leerla:
- La revaluación del peso. La tasa de cambio pasó de $4.308 en enero de 2025 a unos $3.230 hoy, una apreciación superior al 20% que hace que cada dólar ganado se convierta en menos pesos que hace un año.
- Los impuestos. La DIAN aclaró en mayo que los ingresos del exterior, incluido el trabajo remoto, deben declararse como renta ordinaria, convertidos a pesos a la tasa del día en que se reciben; quien supere los $69,7 millones de ingresos brutos al año está obligado a declarar.
- Las reglas laborales. La reforma de 2025 creó la figura del «teletrabajo transnacional», que por primera vez le pone reglas explícitas al trabajo a distancia entre países.
Fuga de cerebros sin fuga de personas
Para el profesional colombiano, el atractivo sigue siendo evidente, y llega en un momento particular del mercado local: el desempleo nacional bajó en junio al 8%, el nivel más bajo en ocho años según el DANE, pero el desempleo juvenil casi lo duplica (14,7%). Los empleos remotos en dólares operan como válvula de escape: el talento se exporta, pero el profesional, su consumo y sus impuestos se quedan en el país.
El reto está en el otro lado de la moneda: las empresas colombianas, que no logran llenar buena parte de sus vacantes especializadas, ahora compiten por ese mismo talento contra empleadores que pagan en dólares. Mientras la batalla judicial por las visas mantenga viva la incertidumbre y la IA siga encareciendo la disputa por los perfiles con experiencia, la vía más corta para conseguir talento calificado seguirá pasando por esta misma zona horaria. Y Colombia, esta vez, está en el mapa.










