La Gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, sigue sorprendiendo al país con sus grandes acciones en pro de su gran departamento, destacado en la Costa Caribe colombiana.
El Magdalena es conocido nacional e internacionalmente por ser la tierra del único Premio Nobel de Literatura nacional, el legendario escritor Gabriel García Márquez, y el suelo sagrado donde reposó y murió, en la Hacienda San Pedro Alejandrino, el prócer Simón Bolívar, el padre libertador de los pueblos de América del Sur.
Ahora ese querido departamento, llegó a la Vitrina Turística de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO) no solo con un stand, sino con un mensaje claro y contundente: es cultura, es tradición, es historia viva y es un destino que hoy conquista miradas dentro y fuera del país.
En la sede de Corferias, en Bogotá, la Gobernadora Margarita Guerra, defendió con orgullo una tierra que -aseguró- crece cada día en turismo y se proyecta como uno de los territorios más completos del Caribe colombiano.
“Hoy no queremos mostrar solamente un stand. Queremos decirle al país y al mundo que el Magdalena es cultura, tradición, historia y turismo. Están todos invitados a conocer nuestro departamento, a no quedarse solo en el mar o en el Tayrona, sino a adentrarse en los municipios, porque cada rincón tiene algo que contar y algo que mostrar”, afirmó la Mandataria.
En la nueva edición de la Vitrina Turística de ANATO, este departamento apostó por una narrativa que va más allá del sol y playa. La gobernante destacó que el viajero actual busca conexión con la naturaleza, experiencias auténticas y contacto directo con las raíces culturales, una ventaja competitiva que, aseguró, el Magdalena posee de forma natural gracias a su geografía y su historia.
MUNICIPIOS QUE CUMPLEN 500 Y 400 AÑOS
La celebración de los 500 años de Santa Marta marcó un hito reciente, pero no es el único aniversario que llena de simbolismo al territorio. Este año, el municipio de Pueblo Nuevo conmemora cinco siglos de historia, mientras que Plato alcanza los 400 años, celebrando la tradición de la Leyenda del Hombre Caimán.
“Tenemos municipios que cumplen 500 y 400 años, y queremos que el país y el mundo los conozcan, que vivan sus fiestas, su cultura, su identidad”, explicó Guerra.
El impulso turístico también se concentra en la recuperación de espacios estratégicos como Ciénaga Mágica, ubicada en el jurisdicción del municipio de Ciénaga y cerca a la Ciénaga Grande de Santa Marta, una apuesta que integra restauración ambiental, fortalecimiento de artesanos, dinamización gastronómica y deportes acuáticos. La experiencia, resaltó la Gobernadora, incluye la visita a los pueblos palafitos y el encuentro directo con comunidades que conservan una herencia cultural única.
Para la Mandataria, el potencial del departamento se extiende desde la Troncal del Caribe hasta el corazón del Parque Nacional Natural Tayrona y las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta.
«HAY QUE ENAMORARSE DEL PARQUE TAYRONA»
“La invitación es clara: lleguen a Santa Marta, enamórense del Tayrona, pero no solamente de sus playas. Allí también hay montañas, terrazas indígenas hermosas y una riqueza cultural que nos distingue”, expresó la Gobernador Guerra.
La dirigente local insistió en que el turismo mueve la economía nacional y que, cuando el Tayrona se dinamiza, el país entero siente ese impulso. Por eso, reiteró la necesidad de inversiones reales en infraestructura, especialmente en la Troncal del Caribe, donde restaurantes, hoteles, hostales y operadores turísticos dependen al cien por ciento de la llegada de visitantes.
“Tenemos que devolverle la motivación a quienes viven del turismo. Hay familias que lo han perdido todo y necesitan respaldo para volver a empezar”, sostuvo la Gobernadora.
Con un discurso que combinó cifras, historia y emoción, la gobernadora se convirtió en una de las voces más consultadas durante la feria, defendiendo la idea de un Magdalena articulado, que promueve de manera conjunta el norte, el sur y el centro del departamento, y que apuesta por un turismo sostenible, cultural y ambiental.
“El Magdalena es una gran ventaja para Colombia. Tenemos naturaleza, tenemos historia, tenemos identidad. Vamos a seguir trabajando para que el mundo nos visite y para que quienes viven del turismo tengan oportunidades reales de salir adelante”, finalizó Guerra.
En ANATO, el Caribe volvió a sentirse con fuerza, y el Magdalena se consolidó como una de las grandes sensaciones de la feria nacional de turismo, llevando consigo la magia de su historia, el realismo mágico de su tierra y la promesa de una experiencia que trasciende las playas para convertirse en memoria.










