La Corrupción en Uniatlántico es un Reflejo de la Corrupción Nacional

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Por: Eduardo Padilla Hernández, presidente Red Colombiana de Veedurías.

Las elecciones en Uniatlántico 2021 son otro capítulo de la perpetua corrupción de ese establecimiento de educación superior.

Uno de los prototipos clásicos de la corrupción, en esa universidad barranquillera, es el profesor Cristóbal Arteta Ripoll, que con tono pontifical muestra su adhesión al candidato Danilo Hernández, con el fin de que él sea el próximo rector, para que su hija continúe como decana de la facultad de ingeniería, su hijo, como profesor de tiempo completo ocasional en la facultad de ciencias económicas, su esposa como empleada administrativa y él siga disfrutando de un horario de trabajo a su medida, para poder cumplirle a las dos universidades privadas donde, también, labora.

Cabe recordar que el candidato a rectoría Danilo Hernández ha tenido problemas con la justicia. Veamos uno de los casos:

“La universidad del Atlántico comenzó el 2021 recibiendo un contundente “tatequieto” por parte de la juez 13 Administrativo Oral del Circuito de Barranquilla, Roxana Isabel Angulo Muñoz, quien declaró la nulidad del nombramiento de Danilo Hernández Rodríguez como vicerrector de docencia de este centro de educación superior, en julio del 2020.

Mediante este fallo con radicado 08-001-33-33-013-2020-00143-00, la juez Angulo Muñoz puso al descubierto el carrusel que dinamiza la corrupción enquistada en la universidad del Atlántico.

Se trata del juego de poder que ejercen los grupos políticos que se han apoderado del manejo institucional y financiero de la universidad, para apoyar nombramientos desde las instancias más superiores, y luego recibir beneficios con el otorgamiento de cargos estratégicos en el tejemaneje de la institución educativa.

Fue el caso de Danilo Hernández Rodríguez, un funcionario de la universidad del Atlántico, que venía ocupando el cargo de Jefe de Departamento de la Vicerrectoría de Extensión y Proyección Social de la Universidad del Atlántico, y concurrentemente era miembro activo del CONSEJO SUPERIOR, máximo órgano de Gobierno de la Universidad del Atlántico, en representación de las Directivas Académicas.

Explica el fallo que, como bien se desprende del acta superior No 12 de sesión ordinaria no presencial del Consejo Superior de fecha 9 de julio de 2020, en la elección del rector HENAO GIL, intervino activamente el señor Consejero HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, quien emocionalmente turbado por la idea surgida de bocas de otro consejero (José Penzo, en Representación de la Presidencia de la República), no dudó en apoyar la iniciativa de cambio de rector, en ese momento a su parecer injustificada, pues el funcionario que venía ejerciendo esas funciones, pasó con sobrados méritos el informe y evaluación de gestión que de él se demandaba como excusa concertada para sacarlo”.

Como es obvio, “el proceso para elegir el nuevo rector de la Universidad del Atlántico es un fiel reflejo de la mediocre democracia de nuestro país, e incluso es una prueba de la pobre ciudadanía que llena los espacios institucionales de educación superior.

De hecho el voto en blanco ronda en cada rincón de la universidad y cada vez gana más espacios. Surge entonces la pregunta clave: ¿por qué no se ha postulado una persona idónea, capaz y la suficientemente preparada que jalone aplausos y admiración?

No obstante todas las triquiñuelas que se armaron para montar este proceso desde la misma universidad y su Consejo Superior, se inscribieron 14 candidatos. El proceso se ha llevado a cabo con los siguientes traspiés:

1. Dos aspirantes se retiraron de la consulta por no contar con garantías en el proceso.

2. El Candidato Alfredo Palencia se quejó públicamente porque no lo dejaron entrar a Bellas Artes para hacer un video promocional de su campaña cuando a otros candidatos “apoyados por la administración” cuentan con permisos y presupuesto.

3. Estudiantes y profesores se quejan de que el proceso se realice corriendo sin estar ellos como estamentos principales en la universidad.

4. Debate fuerte entre profesores que apoyan al candidato de las mayorías de votos en el superior y quienes lo rechaza ha llegado a las redes, como el caso que se presenta entre el docente Arteta vs alguien que firma como El Látigo Constitucionalista”.

En efecto, los sectores independientes vaticinan de ganador de la consulta al voto en blanco.

La aguerrida comunidad estudiantil, de la Universidad del Atlántico, es un vivo ejemplo de lo que el pueblo colombiano debería hacer a nivel nacional, desde ahora, para que en el 2022 no haya sorpresas electorales.

Las actos de corrupción en Uniatlántico no son hechos aislados, no son ruedas sueltas, son extensiones de la corrupción costeña y nacional; así ha trascendido de manera que podemos verla, entre otros casos, en el problema relacionado con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, entidad encargada del sector Tics en Colombia, de cuyas arcas fue saqueada la suma de 70 mil millones de pesos.

Como se dice en lenguaje cotidiano: Ya fue capturado un payaso, pero la dueña del circo está libre.
Sin lugar a dudas, la sociedad civil sabe que todas las cayenas endémicas de la corrupción brotaron de la misma semilla.

Fuente: Corrupciónaldía.com

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Eduardo Padilla Hernández
Abogado, Columnista y Presidente Asored Nacional de Veedurías


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