daniel quintero3

Daniel Quintero asegura que le puso carácter a la Superintendencia de Salud, aceleró la entrega de medicamentos y la atención a los pacientes

Compártelo:
El funcionario presentó su balance en el cargo en entrevista con La Otra Cara.

Cuando Daniel Quintero Calle llegó a la Superintendencia Nacional de Salud, asegura que encontró un sistema sumido en una profunda crisis de confianza. Pacientes denunciando la falta de medicamentos, EPS (Empresas Prestadoras de Salud) bajo sospecha por el manejo de recursos públicos y una creciente percepción de que la salud se había convertido en un escenario de disputa política.

A pocos días de dejar el cargo, el ex Alcalde de Medellín sostuvo que su principal misión fue devolverle la capacidad de control a esa entidad vinculada al sector salud, ponerle carácter, combatir la corrupción y obligar a los actores del sistema a cumplir la ley.

Un sistema bajo sospecha: medicamentos negados y recursos desviados

Quintero afirmó que recibió instrucciones directas del Presidente Gustavo Petro para fortalecer la capacidad de vigilancia de la Superintendencia y perseguir a quienes estuvieran desviando recursos de la salud, sin importar su cercanía política con el Gobierno.

Según su relato, desde los primeros días de gestión se desplegó una estrategia de auditorías e inspecciones sorpresa a EPS, dispensarios, IPS (Instituciones Prestadoras de Salud), secretarías de salud y demás actores del sistema. Los hallazgos, aseguró, evidenciaron prácticas que afectaban directamente a los pacientes.

Entre ellas, menciona la negación de medicamentos que sí estaban disponibles en los inventarios, retrasos injustificados en la atención y presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos. También señala que se encontraron IPS fantasma que recibían millonarios giros sin prestar realmente servicios de salud, además de casos de presunta malversación de fondos en distintas entidades.

Para Quintero, el problema iba más allá de fallas administrativas. Manifestó que encontró un sistema permeado por redes de corrupción y por incentivos económicos que terminaban afectando la atención de los usuarios.

«Nos encontramos un sistema en general tremendamente corrupto y con la llegada nuestra con los dientes que pidió el Presidente y con su autorización de actuar sin ninguna consideración, pues empezaron a pasar cosas», argumentó Quintero en entrevista con nuestro portal La Otra Cara.

«Las EPS y la “trampa” de un modelo que privilegia las finanzas»: Quintero

Uno de los principales cuestionamientos del Superintendente se dirige al modelo de las EPS. Según explicó, durante su gestión identificó dos grandes grupos: las entidades intervenidas por el Estado debido a su deterioro financiero y operativo, y aquellas que aún no habían sido intervenidas, pero que, a su juicio, mostraban señales similares de deterioro.

Quintero sostuvo que el sistema dispone de recursos suficientes —más de 113 billones de pesos anuales, según sus cifras—, pero considera que una parte importante de esos recursos no llega oportunamente a la atención de los pacientes.

En su balance, aseguró que las intervenciones realizadas permitieron detectar inversiones y movimientos financieros alejados de la prestación de servicios de salud, mientras persistían quejas por falta de medicamentos, demoras en procedimientos y deudas con la red hospitalaria.

Para el saliente funcionario, el principal problema radica en que la salud terminó siendo administrada bajo una lógica financiera. Por ello defiende un modelo en el que los recursos estén orientados prioritariamente a la atención de los pacientes y no a la generación de utilidades para conglomerados económicos.

«Y es que plata sí hay y mucha. 113 billones de pesos al año de recursos públicos, entrega del Gobierno a conglomerados político-económicos. Es un resultado de lo que aprobó la Ley 100 en el año 93-94. 
Y que hizo que la salud de los colombianos dejara de ser un servicio público y se convirtiera en un negocio de banqueros. Banqueros que ganan más plata si los pacientes se aburren y no piden la medicina, sino que la compran con su propio plata, de su propio bolsillo. También si el examen no se realiza a tiempo, sino mucho más lejos» afirmó Quintero.

El Superintendente agregó: «Por eso hemos planteado un modelo diferente, un modelo donde la salud fuera administrada por gente con vocación por el sistema de salud, por la salud de los colombianos y no en el mercado financiero que siempre va a tratar de amplificar sus utilidades, no entregando medicina, sino haciendo exámenes».

Sus logros: menos quejas y atención más rápida

Al hacer un balance de su paso por la Superintendencia, Quintero destacó varios resultados que atribuye al fortalecimiento de la vigilancia y al aumento de los controles sobre los actores del sistema.

Entre los logros que menciona se encuentra una reducción del 35 % en las quejas relacionadas con la entrega de medicamentos. También asegura que los tiempos de respuesta para la atención de niños en riesgo vital pasaron de 48 horas a ocho horas, lo que, según afirma, contribuyó a evitar casos dramáticos que anteriormente eran frecuentes.

«Los medicamentos se empezaron a entregar y hubo una 35% de reducción en las quejas. Por ejemplo, logramos la reducción de 48 horas a ocho horas en la atención, a los niños con riesgo vital. 
Y afortunadamente, no se han repetido los casos que eran historia permanente de niños que perdían la vida por falta de atención», reiteró el Superintendente.

Quintero enfatizó: «Emitimos una circular que no solo baja el tiempo a las ocho horas, sino que dice que quien no cumple esas ocho horas inmediatamente es denunciado penal, fiscal y disciplinariamente.
Ahora no simplemente la EPS es la que administra, sino que tiene que reportarle a la Superintendencia los datos de esos niños. Y hay todo un programa para llamar a sus padres y verificar cómo están, si les están entregando la medicina o no les están entregando la medicina. Pasamos de un modelo que simplemente reaccionaba a un modelo que previene», enfatizó Quintero.

Deja una ruta de modernización con la historia clínica electrónica

Daniel Quintero indicó que una de las principales dificultades que encontró al llegar a la entidad fue su obsolescencia tecnológica, una situación que, según le dijo a nuestro medio, ha limitado durante años la capacidad de vigilancia y control sobre los actores del sistema de salud.

Quintero señaló que la Superintendencia opera con herramientas insuficientes para responder a la complejidad del sector y aseguró que durante su gestión quedó estructurado un plan de transformación digital, junto con los recursos necesarios para que la próxima administración lo ejecute. La iniciativa contempla la incorporación de inteligencia artificial y sistemas predictivos que permitan anticipar riesgos y detectar irregularidades con mayor rapidez.

Destacó además los avances impulsados por el Gobierno Nacional en materia de historia clínica electrónica, una herramienta que permitirá compartir información médica entre hospitales y centros de salud de todo el país, facilitando la atención de los pacientes y fortaleciendo los mecanismos de control.

Como ejemplo de las irregularidades detectadas en auditorías del sistema, Quintero mencionó casos de procedimientos médicos reportados a pacientes que nunca fueron realizados. A su juicio, el acceso de los ciudadanos a su propia historia clínica digital ayudará a identificar este tipo de inconsistencias y contribuirá a reducir el fraude y los costos del sistema de salud.

«La Superintendencia, lamentablemente, lo reconocen sus mismos funcionarios, tiene una obsolescencia tecnológica inaceptable. Y creería yo que esa obsolescencia tecnológica ha sido provocada con el objetivo y con el interés de que sea lenta, tomando acciones de vigilancia y control. Nosotros no solo dejamos un plan, sino recursos para que el próximo gobierno los pueda ejecutar. Hubiéramos querido hacer parte de esa transformación tecnológica con inteligencia artificial y otras herramientas de predicción para poder anticiparnos a los problemas. 
Sin embargo, tengo que decir que el gobierno de Petro, deja unos avances tecnológicos que se esperaron por décadas, uno de ellos, es la historia clínica electrónica», explicó Quintero.

El Superintendente también resaltó el trabajo de los funcionarios de carrera de la entidad, a quienes describe como servidores comprometidos con la protección de los pacientes. Señaló que, incluso en los últimos días de su administración, continuaban desarrollándose auditorías e investigaciones.

Para Quintero, el principal legado de su gestión fue haber fortalecido la capacidad de control de la Superintendencia y demostrar que es posible enfrentar intereses económicos poderosos dentro del sistema de salud. Su conclusión es que la solución de fondo requiere una transformación estructural que priorice la atención de los colombianos sobre los intereses financieros que, según sostiene, han dominado el modelo durante décadas.

Compártelo:
La Otra Cara
La Otra Cara

La Otra Cara es un portal de periodismo independiente cuyo objetivo es investigar, denunciar e informar de manera equitativa, analítica, con pruebas y en primicia, toda clase de temas ocultos de interés nacional. Dirigida por Sixto Alfredo Pinto.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Radio Mercosur
Radio Mercosur Conectando…
PAUSADO