El Testamento de Popeye sobre Petro


 

“Gustavo Petro y yo teníamos el mismo patrón, Pablo Emilio Escobar Gaviria. Somos compañeros de trabajo. Solo que yo estuve preso por esto”… aseguró el fallecido sicario del Cartel de Medellín, grupo que le financió al M-19 la Toma del Palacio de Justicia. Jhon Jairo Velásquez lo dijo en sus redes sociales y lo ratificó en un video (Véalo dentro de la nota)

Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, fue un sicario despiadado como ningún otro en Colombia. Era una de las manos derechas del temible capo del Cartel narcotraficante de Medellín, Pablo Emilio Escobar Gaviria. Sobre sus espaldas pesaban cientos de asesinatos de sus enemigos y de ciudadanos inocentes, al igual que lamentables actos terroristas a los largo y ancho de país.

Luego de pagar unas decenas de años de prisión por sus crímenes, Popeye reapareció en libertad, al parecer, arrependido y muy ladino.  Hablando, como youtuber, de muchos temas de la patria, especialmente de política y hechos judiciales o penales.

Pero, Popeye, recién fallecido por un cárcer terminal de esófago, desde hace muchos años, reveló un secreto, que a muchos colombianos dejó perplejos: “El Patrón (Pablo Escobar) era de izquierda”.

Dentro los sanguinarios actos terroristas realizados por Escobar, que él ayudó a planear, participó o conoció de primera mano, se encuentran la bomba al DAS en 1989;  la ubicación de la bomba en el vuelo 203 del Avión de Avianca, también en 1989, que estalló sobre Soacha (Cundinamarca), y la recordada toma del Palacio de Justicia en Bogotá, ejecutada en alianza con el movimiento guerillero M-19, para quemar los expedientes de los narcotraticantes que estaban en la Corte Suprema con el fin de evitar su extradición a Estados Unidos.

Según Popeye, su jefe, Escobar, planeó con los líderes M-19 la toma a sangre y fuego del Palacio, aquel 6 de noviembre de 1985, y les financió este acto criminal que duró 27 horas y dejó un saldo de 89 personas asesinadas, incluyendo 11 magistrados de la Suprema, entre ellos el ilustre Alfonso Reyes Echandía, presidente de la Corporación. Vásquez Velásquez sostiene que el capo le habría dado 2 millones de dólares y abundante armamento a Iván Marino Ospina, jefe militar del grupo delictivo y su gran amigo querido, con quien inclusive había cuadrado unas rutas de tráfico de drogas desde Colombia, Panamá y Nicaragua hasta Estados Unidos, en la que participaron el exgeneral Manuel Noriega y el dictador comunista Daniel Ortega.

Es más, el lugarteniente de Escobar ratifica que el M-19 selló el pacto con este jefe de la droga en Colombia, entregándole la espada de Bolívar, que la organización delictiva se había robado de la casa-museo Quinta de Bolívar, el 17 de enero de 1974.

Recordemos, además, que a raiz de las narraciones de Popeye a lo largo de su proceso penal sobre los sonados nexos entre el Cartel del Medellín y el M-19, se conformó en 2005 una Comisión de la Verdad, compuesta por juristas de las más altas calidades del país y sin tachas de corrupción ni sesgos políticos como los exmagistrados José Roberto Herrera, Jorge Aníbal Gómez y Nilson Pinilla, para que determinaran la veracidad de esos hechos. Su resultado, luego de recopilar muchos documentos y testimonios, fue contundente: Escobar sí le financió al M-19 la toma del Palacio de Justicia. 

“Hoy está determinado que Pablo Escobar le envió una suma de dinero bastante alta (se estimó en 2 millones de dólares) a Iván Marino Ospina, entonces comandante del M-19, para financiar la toma del Palacio. Señalándole que, ya que irían a aventurarse a hacer esa actuación, de una vez le enseñaran a esos magistrados de la Sala Constitucional y Penal que con el Cartel de Medellín no se juega”, enfatizó el magistrado Nilson Pinilla en su momento.  Puede conocer aquí el Informe completo de la Comisión de la Verdad del Palacio de Justicia.

Un testimonio que complementa la versión de Popeye sobre la simpatía de Escobar con la izquierda colombiana.

UN TESTAMENTO QUE NO SE PUEDE OLVIDAR

Por esa razón, Popeye antes de morir eL 6 de febrero de 2020, dejó un testamento para la historia, que debe incluirse en la Memoria de Colombia. Hace algunos años, en el 2018, grabó en uno de sus famosos videos, ratificando que el actual senador, excandidato presidencial y líder del movimiento político Colombia Humana, Gustavo Petro Urrego, antiguo integrante del M-19, había sido su colega, porque “ambos obedecían al mismo patrón, Pablo Escobar”.

Se dice que Petro no participó en la Toma del Palacio, pero tuvo conocimiento de este cruel hecho y los nexos de sus compañeros o jefes del M-19 con el Cartel de Medellín.

El grupo subversivo era una comunidad muy unida y todos sabían los secretos internos y los planes que iban a ejecutar. Basta mirar las declaraciones del propio Petro a la prensa:

Si no fuera así, el mismo congresista socialista no se jactara en los medios de comunicación contando los detalles inéditos de ese acto terrorista, especialmente la filigrana sobre la actuación de los líderes de la toma Andrés Almarales Manga, Luis Otero y Álvaro Fayad, que Petro cuenta a su modo como un acto heróico realizado, con el fin de hacer una “protesta social”.

“SOMOS COMPAÑEROS DE TRABAJO”: POPEYE

El antiguo sicario de Pablo Escobar afirmaba textualmente en su cuenta de Twitter sobre el senador de izquierda: “Gustavo Petro y yo teníamos el mismo patrón. Pablo Emilio Escobar Gaviria somos compañeros de trabajo. Solo que yo estuve preso por esto”.

El testamento de Popeye no se debe olvidar porque hace parte de la historia de Colombia, así debe quedar en los libros y achivos audiovisuales, para se sepa quiénes han sido los promotores de la violencia en el territorio patrio.

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