Borrar la Imagen del Che Guevara en las Universidades Públicas

Plaza Che
La llamada Plaza Che, dentro de la Universidad Nacional de Colombia, donde se le hace un homenaje a este guerrillero argentino castrista conocido como el Carnicero de la Cabaña.

 
Ariel Peña

Es un ultraje a la inteligencia que en algunos centros de educación superior del Estado, se le hagan homenajes a un criminal de la talla de Ernesto “che “Guevara” teniendo su efigie en los principales lugares de reunión; ya que ese asesino serial exaltaba al terrorismo y a la dictadura, además no solo despreciaba la vida humana, sino que consideraba al resto de seres humanos como simples objetos  para satisfacer sus fines políticos y los de su pandilla.

La  malicia y perversidad del tirano cubano Fidel Castro condujo al “che” Guevara a morir en Bolivia, porque no podía permitir las críticas que le hacía a los gobiernos de la  cortina de hierro, encabezados por la URSS, amén de que   la bestia argentina prefería la línea comunista de Pekín en vez de la de Moscú, lo que provocó que Castro se desasiera de ese incomodo compañero, para complacer las peticiones del Kremlin que había convertido a Cuba en su santuario en plena guerra fría, o sea que la aventura de Guevara en Bolivia fue una simple jugarreta de La Habana, así que los homenajes que le hacen algunos estudiantes y profesores son producto del desconocimiento o de la militancia política.

Borrar definitivamente la imagen del terrorista marxista  Ernesto “che” Guevara  de las principales plazas de algunas  Universidades públicas, especialmente de la UN en Bogotá  es cuestión de principios humanos, aunque en algunas oportunidades grupos de estudiantes ya lo han hecho, no obstante los energúmenos  seguidores de semejante zafio han vuelto a pintar su imagen, desconociendo de adrede que le produjo inmenso dolor a los pueblos latinoamericanos  y africanos en la década de los sesenta del siglo pasado, por  ello debe haber un acuerdo en la comunidad universitaria para que desaparezca por siempre la figura de un personaje que es símbolo de dolor, muerte y totalitarismo.

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El 9 de octubre se cumplió el aniversario 52 de la muerte del guerrillero de marras, quien  junto a los hermanos   Fidel y Raúl  Castro se tomaron   el poder en Cuba el primero de enero de 1959. El “che” Guevara murió  a manos del ejército  boliviano, convirtiéndose por obra y gracia del aparato propagandístico del régimen cubano en el símbolo del “guerrillero heroico” y mediante un montaje fotográfico en el emblema de la  rebeldía,  manipulado por la perfidia marxista leninista, especialmente en Latinoamérica.

El “che” Guevara cuyo grabado  a adornado los uniformes durante varios años de  guerrilleros de las Farc y el Eln, fue un asqueroso criminal que en una carta que le escribió a su padre después de haber mandado fusilar en Cuba  a un prisionero, le  decía: “ tengo que confesarte  papá, que  en ese momento descubrí que realmente me gusta matar” semejante afirmación es propia de un psicópata que solo es producida por  el odio  del adefesio  comunista, y no es que el marxismo sea  solamente un guía para la acción, como dicen algunos oportunistas, sino que sus dogmas conducen a que muchos  de sus miembros se crean predestinados por las enseñanzas supersticiosas de esa doctrina infame, para avasallar y matar a los demás, teniendo como ejemplo patético al  “che “Guevara.

El terrorista argentino, se le conoció desde que estaba en la  Sierra Maestra combatiendo al lado de Fidel Castro, su inclinación  por el crimen, por ello en una carta que le envió a su esposa de ese entonces una peruana llamada Hilda Gadea, decía   que estaba en la manigua  y que vivía sediento de sangre. Por su vesania se le denomino al  “che” Guevara como  el Carnicero de la Cabaña, ante la crueldad como dirigía los fusilamientos en esa fortaleza cubana, en los primeros años de la revolución, mostrando su carácter enfermizo; y  fueron miles de cubanos los que murieron en ese lugar a manos del desalmado sátrapa.

Ese salvaje argentino era racista y homófobo, ya que en varias oportunidades  no solo se pronunciaba en contra de los negros y los homosexuales, sino que también los perseguía, denotándose que  el “mártir marxista” en su vida fue una persona inhumana y cruel en contra  de los  semejantes que no  fueran de su agrado, lo  cual fue muestra de  la catadura moral de ese  sujeto, que además le hacía  exaltación al terrorismo cuando afirmaba: “ ¡ el odio es el elemento central de nuestra lucha! el odio tan violento que impulsa al ser humano mas allá de sus limitaciones naturales, convirtiéndose en una máquina de matar violenta y de sangre fría” ahí también  queda patentado lo  que fue ese falso apóstol de la causa social, que buscaba oprimir a los pueblos latinoamericanos con el comunismo totalitario.

La enfermedad comunista del “che” Guevara la demostraba además en el repudio que le tenía  a la libertad de prensa, cuando eructaba la siguiente frase: “hay que acabar con todos los periódicos. Una revolución no se puede lograr con la libertad de prensa” así que  tener de  icono a un personaje tan siniestro, como lo portan algunas gentes en su vestuario desconociendo la historia de esa rémora de la   democracia,  es un ultraje al humanismo y a  los progresos de la civilización, por ello  todavía no se puede  entender que en la Universidad Nacional de Colombia durante 43 años, su plaza  principal según los mamertos lleve el nombre de ese  psicópata, cuando han habido verdaderos mártires en  Colombia a los cuales se les podría hacer un  homenaje  en ese centro docente como son: José Antonio Galán, Jorge Eliecer Gaitán, José María Melo o el humorista Jaime Garzón.

“Ante la duda, mata” esa fue la consigna del “che” en la Cabaña, ya que ese genocida nunca trato de ocultar su crueldad, por el contrario, entre mas se le pedía compasión, se mostraba más cruel.  Del terrorista argentino se  recuerdo su discurso en la ONU el 11 de diciembre de 1964 que con todo el cinismo del mundo afirmo:   “Si hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando”  por ello con semejante alimaña  no se puede sino repudiar  al marxismo quien es el que fabrica esos engendros para tomarse el gobierno de las naciones, condenando a los pueblos al envilecimiento mediante la esclavitud política.

El mito del  “ guerrillero heroico” con el “che” hay que mandarlo a la cloaca de la historia, enseñándole a las nuevas generaciones la facha criminal de semejante bestia, rechazando la manipulación de la fauna marxista  leninista que con el socialismo del siglo XXl y el  foro de Sao Pablo, pretenden engañar sobre la figura de Ernesto Guevara  de La Serna, subrayando que la burocracia neocomunista en Latinoamérica con  Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Evo Morales, Rafael Correa,  Daniel Ortega y desde  luego los hermanos Castro en Cuba, buscaron y buscan presentar  como referente de las luchas sociales a  ese  asesino; por ello en la lucha ideológica en contra del  totalitarismo comunista lo primero que se debe hacer es bajarle del pedestal a sus  “ídolos” porque con el debate  fértil de las ideas se pone a temblar al marxismo, ya que este carece de razón, lógica y moral por ello la imagen del “che” Guevara debe de ser una maldición del pasado que constituye una vergüenza para la humanidad.

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